Conecte con nosotros

Política

Coneval vs. Inegi: no hagas cosas buenas que parezcan malas

Publicado

Santiago I. Soriano Condado

Captura de pantalla 2016-08-16 a las 18.04.11

En medio de la discusión, como siempre, están los pobres. El objetivo es saber cuántos de ellos hay en nuestro país y así poder atender su situación. Esa es la misión de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol): coordinarse con las instituciones encargadas de esta labor para posteriormente hacer la política. Sin embargo, eso no puede ser si el principio básico está mal desde su origen: la cuantificación.

Pareciera una situación inconcebible, pero así fue: el Inegi recibió del Coneval 154 millones de pesos para realizar el conteo, uno que no sirvió de mucho pues ambos decidieron no publicar el indicador.

Todo surgió a partir de una situación “de no comparabilidad” del Módulo de Condiciones Socioeconómicas con años anteriores, de acuerdo con el comunicado conjunto donde explicaron la decisión. ¿Y esto qué quiere decir? En primer lugar, que la transparencia tan anhelada desde la más alta esfera del gobierno sigue avanzando a cuentagotas luego de varios traspiés.

Esto es así porque el Módulo de Condiciones Socioeconómicas fue solicitado por la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) a Sedesol para justificar el reparto de 70 mil millones de pesos del Fondo de Aportaciones para Infraestructura Social. Y ahora, sin estadísticas, no se sabrá su distribución.

ENTÉRATE: INEGI optimizó medición del ingreso familiar: Sedesol

A esto se suma otro elemento clave: que el Inegi y el Coneval no han publicado información a detalle sobre en qué consisten los nuevos cambios para medir la pobreza en México. Para distintos expertos, ello representa una situación preocupante, pues no existe un proceso previo que sirva de revisión y discusión entre técnicos en la materia de medición estadística.

La consecuencia central es que no hay forma de comparar históricamente la medición, con lo cual se dificulta la tarea del consejo nacional de evaluación para cumplir con la encomienda que, poco después, puso en la palestra el titular de desarrollo social, José Antonio Meade: ser la referencia para cumplir con la detección de carencias en México.

El respaldo del secretario

Pese a que se puso en duda la credibilidad de dos organismos clave en la política social del país, Meade Kuribreña atajó (o al menos intentó) el descalabro.

Con la serenidad y elocuencia de siempre, el secretario de Desarrollo Social pidió a las organizaciones de la sociedad civil que tomaran en cuenta la metodología del Coneval para detectar las deficiencias del país en materia educativa, salubridad, seguridad social, servicios básicos, alimentación e ingresos: los ejes de la política gubernamental contra la pobreza.

Así, dio un espaldarazo a un problema que podría significar la puesta en juego de más de ocho mil millones de pesos, correspondientes al Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social de las entidades federativas (FAIS). Esto es porque dicho fondo federal establece que los datos revelados por el Coneval son los que servirán para calcular el mismo; este año, el presupuesto asciende a ocho mil 200 millones de pesos.

Los retales del proyecto de 134 mdp

El proceso de este error comenzó en 2015. En las bases del proyecto se pactó un conjunto de entregables del Inegi al Coneval, mismos que significarían una parte correspondiente del total del mismo. De este modo, en julio del año pasado se entregaron los primeros 65.4 millones de pesos a cambio del modelo final de los cuestionarios, así como los manuales de procedimientos de los trabajadores de campo.

Para el agosto siguiente, la misma cantidad de dinero se pagó, esta vez por los manuales de los capturistas, analistas, además de los responsables de llevar a cabo la captura y validación de los datos.

ENTÉRATE: Congreso cita a titulares de Inegi y Coneval para comparecencia

En marzo de 2016, Coneval recibió un informe final de los resultados de campo, al que se le añadió un documento titulado “Cambios y adiciones en los instrumentos de captación a la base de datos”, lo que significó el pago de 1.3 millones de pesos más.

Así, para julio pasado, se fijó la entrega del documento metodológico sobre el diseño de las muestras estatales, junto con la base de datos del Módulo de Condiciones Socioeconómicas 2015, lo que significó el pagó de otros 1.3 mdp.

La cuestión está en dónde se rompió todo. En saber cuál fue el gran cambio que impidió la “comparabilidad” de la que ambos organismos hablaron en su anuncio de no presentar el indicador del año pasado.

La pelea que pudo evitarse

El proceso no se llevó a cabo en quince días o tres meses, fue de al menos un año; pero todo comenzó a romperse entre el Coneval y el Inegi cuando este último publicó que habría cambios en las variables de la medición de la pobreza.

Ante el argumento del instituto de que estas disposiciones formaban “parte de un proceso de mejora continua”, el consejo refutó que estos no fueron debatidos técnicamente, ni anunciados, ni mucho menos contaban con documentos públicos de carácter técnico que los justificaran. “El Inegi no fue transparente”, acusó abiertamente el Coneval. Y en efecto, no lo fue.

La aplicación de dichos cambios estaban carentes de congruencia, como por ejemplo que el incremento real del ingreso en los hogares más pobres había sido, en un solo año, del 33.6 por ciento, algo que no coincide con las tendencias que documentos del mismo Inegi han marcado.

ENTÉRATE:

La respuesta de este fue tibia: reconocieron que sus cambios impedían una comparación de la evolución histórica de la pobreza, pero quiso justificarse diciendo que permite una medición más precisa sobre los ingresos de los hogares. Esto, lejos de parecer una treta para maquillar la realidad, permitiría una radiografía más amplia de la situación de pobreza en México, lo que a su vez abriría más el espectro de qué puntos hay que afinar y atender en la estrategia social.

Todo radica en que este levantamiento hecho por el Inegi tuvo preguntas adicionales sobre los hogares donde no se reportaban ingresos; es decir, se indagó en cómo hacen específicamente los mexicanos para sobrevivir.

El problema brota cuando no hay bases de comparabilidad, cuando no hay un antecedente inmediato o, en otras palabras, cuando es el primer informe que se hace de esta forma.

Entonces, ¿quién tuvo la culpa?

La cabeza que rodó

Dentro del Inegi, quien se encarga de llevar a cabo el conteo en discordia es la Dirección de Estadística Sociodemográfica, misma que estuvo a cargo de Miguel Cervera Flores para la realización de censos, levantamiento de módulos socioeconómicos, así como conteos nacionales de población y vivienda.

Su cabeza cayó luego de que Julio Santaella, presidente de la Junta de Gobierno del instituto, señalara ante una comisión del Senado que esa área era la encargada de los módulos de condiciones socioeconómicas, pero sin decir abiertamente quién era el funcionario que se encargaba de ella.
Dicha área tuvo la encomienda de generar los resultados que para el Coneval son elementales en su medición de la pobreza. Tres días después, renunció tras la controversia.

Sin embargo, el propio titular del Coneval, Gonzalo Hernández Licona, afirmó que tanto el consejo como el Inegi diseñaron juntos la encuesta que se aplicó en el censo, pero explicó que el Inegi cuenta con libertad para cambiar encuestas durante el trabajo de campo.

Este año hicieron una que no estaba prevista en los manuales entregados previamente, aunque les quitó culpas al afirmar que su intención “fue adecuada” pero no tiene uso de política pública.

¿Ahora qué sigue?

Al ser cuestionado por senadores sobre la forma en que se actuará en adelante para tener indicadores de pobreza claros, Licona informó que el Coneval ya trabaja con un equipo técnico para realizar un análisis de fondo a las respuestas de la encuesta y así definir si algunas son comparables con años anteriores.

Los resultados, pese a todo, no se sabe cuándo podrán tenerse, por lo que la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los Hogares que realiza el Inegi a partir de este mes será clave para saber cuál fue la evolución de la pobreza en México durante los últimos dos años.

Ahí, ante senadores de la República, el director del Coneval descartó sancionar al Inegi por las modificaciones hechas a su método, no obstante hizo hincapié en que deben evitarse cambios de este tipo “aunque sean de buena voluntad y así no se levanten sospechas”.

Anuncios
Clic para comentar

Debes iniciar sesión para publicar un comentario Iniciar sesión

Dejar un Comentario

Política

Descubren depósitos millonarios en Andorra al abogado de Peña Nieto

Publicado

el

collado_epn, Juan Collado, 30 kb, Abogado, Peña Nieto
Foto: Especial.

ANDORRA.- Juan Collado Mocelo, el abogado ligado a lavado de dinero y quien divorció al ex presidente Enrique Peña Nieto de Angélica Rivera, está en la lista de cuentas bloqueadas en el país de Andorra.

El litigante fue detenido el pasado martes 9 de julio en la Ciudad de México, por delincuencia organizada y lavado de dinero.

Collado y otros 24 mexicanos con depósitos millonarios en la Banca Privada de Andorra (BPA), están bajo procesos judiciales y con sus cuentas aseguradas.

TE RECOMENDAMOS LEER: Peña Nieto y Salinas, ligados a caso de lavado de dinero y fraude en Querétaro

Según reporta Proceso, a partir de información del corresponsal Carles Quile, el bloqueo es por las sospechas de que esos clientes mexicanos “no pudieron acreditar la licitud de los recursos”.

La cuenta bloqueada al abogado de Peña Nieto se encuentra relacionada con una presunta red de lavado de dinero y delincuencia organizada con la sociedad Libertad Servicios Financieros, que es propiedad suya.

“Este abogado Juan Collado tenía dinero en Andorra, presumiblemente a través de empresas y de todo un entramado turbio en México, con el que ingresó importantes recursos en cuentas del BPA; por eso es uno de los clientes intervenidos”, asegura Carlos Quile en su reportaje.

Fuentes citadas también afirman que de esa trama los fondos de Juan Collado en Andorra serían de 90 millones de euros.

ssc

Seguir leyendo

Revista Digital

Anuncios
Anuncios

Política

Anuncios

CDMX

Anuncios

Tienes que leer