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Presidente brasileño renuncia a residencia oficial por “grande y lejos”

BRASIL.- El presidente brasileño, Michel Temer, y su familia renunciaron a vivir en el Palacio da Alvorada –la residencia oficial del jefe de Estado- por ser “demasiado grande y estar demasiado lejos”, apenas 11 días después de entrar a vivir en el futurista edificio diseñado por el arquitecto Oscar Niemeyer.

Temer, de 76 años, se había mudado al edificio el 17 de febrero junto a su esposa, Marcela Temer, de 33 años, y su hijo en común, ‘Michelzinho’, de siete, pero durante las festividades del Carnaval decidieron volver al Palacio de Jaburú, la residencia del vicepresidente de Brasil.

El entorno del presidente de Brasil dijo a la prensa que la familia considera “demasiado grande y demasiado lejos” el Palacio da Alvorada, y que el Jaburú es “más acogedor”.

La salida de la residencia oficial se produce en medio de polémica, pues la primera dama, Marcela Temer, una modelo 43 años más joven que su esposo, había exigido cambiar parte de la decoración de la residencia oficial brasileña antes de mudarse.

Se gastaron 20 mil reales (unos seis mil dólares) en cambiar parte del mobiliario y en instalar una red en uno de los balcones, con el objetivo que el pequeño ‘Michelzinho’ no corriera peligro.

La vida de la familia del presidente de Brasil –que ascendió al cargo cuando era vicepresidente y tras la destitución por juicio político de Dilma Rousseff- es seguida por interés por la prensa del corazón brasileña y por los diarios, aunque Temer quiso alejar de los focos a su esposa e hijo menor.

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Honduras prohíbe el aborto en cualquier circunstancia

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MÉXICO.- Con la aprobación este jueves por parte del Parlamento de una ley que prohíbe de forma absoluta el aborto, Honduras blindó el artículo 67 de la Constitución que ya rechazaba la interrupción del embarazo y se consolida en un grupo de solo seis países latinoamericanos que lo penalizan totalmente.

Una decisión que fue recibida como un “acto condenable” por diversas organizaciones feministas y de derechos humanos de Honduras, país que tiene una de las tasas más alta de embarazos adolescentes en América Latina: uno de cada cuatro partos es de una menor de 19 años, según la ONU.

Con esto, Honduras se consolida en el reducido grupo de seis países de la región que prohíbe el aborto en todas las circunstancias y que completan El Salvador, Nicaragua, República Dominicana, Haití y Surinam.

En El Salvador, está penalizado totalmente y la legislación local establece penas de entre 2 y 8 años de cárcel a quien provoque, consienta o practique una interrupción del embarazo, aunque se han dado casos en los que la condena ha sido de 40 años, al ser considerado un homicidio.

La interrupción del embarazo también se castiga desde 2006 en Nicaragua, a lo que se sumó la aprobación en 2017 por parte de la Asamblea Nacional (Parlamento) de las peticiones de las Iglesias católica y evangélica para prohibir el aborto terapéutico.

En República Dominicana, las posturas divergentes de los diputados dominicanos sobre el aborto, que está prohibido en el país, frustraron la aprobación de un nuevo Código Penal que lleva años discutiéndose.

Así, en agosto del año pasado, la Cámara de Diputados decidió que el asunto quede fuera del Código Penal y que se debata como una ley aparte más adelante y envió a una comisión especial un proyecto de ley que busca despenalizar el aborto en tres supuestos: riesgo para la vida de la mujer, cuando es inviable o cuando es resultado de violación o incesto.

Haití y Surinam son los otros dos países que completan la lista donde la prohibición del aborto es total.

Pese a esto, en Latinoamérica en los últimos años se ha ido avanzando por proteger el derecho al aborto, generalmente de forma limitada, como lo demuestra la aprobación en diciembre por parte del Senado argentino de la ley para la interrupción legal del embarazo (ILE), que fue promulgada el pasado 14 de enero.

Dicha ley permitirá interrumpir voluntariamente el embarazo hasta la semana 14 de gestación de forma segura, legal y gratuita, siempre en un máximo de 10 días desde su requerimiento.

Más allá de esas 14 semanas de plazo, el aborto sólo se permitirá bajo las dos causales existentes hasta ahora y que rigen desde la aprobación del Código Penal en 1921: cuando corra peligro la vida de la madre o si el embarazo fue por una violación.

En México, solo en Oaxaca y Ciudad de México se admite la interrupción legal del embarazo hasta las 12 semanas de gestación, mientras que en el resto de los países de la región este derecho también suele estar limitado a causales como esa o la inviabilidad fetal.

Solo Cuba y Uruguay tienen permitida la interrupción voluntaria del embarazo y, además, cuentan con políticas de prevención y seguimiento de la salud reproductiva de las mujeres.

EFE

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Reporte Nivel Uno No. 115

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