Conecte con nosotros

Salud

Tomar dos copas de vino al día reduce riesgo de enfermedades

Publicado

vino, salud, 83 KB, vino

Nueva York.- Beber un par de copas de vino al día no solo reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares y tumores, sino también ayuda al cerebro a eliminar las toxinas, incluidas las asociadas al mal de Alzheimer.

De acuerdo con un nuevo estudio publicado por la revista Scientific Reports, las investigaciones realizadas en torno al sistema glinfático permitieron descubrir nuevos beneficios del vino: una moderada ingesta de alcohol está asociada a un menor riesgo de declive cognitivo, mientras beber abundantemente lo aumenta.

Investigadores de la Universidad de Rochester Medical Center (URMC), Estados Unidos, liderados por el doctor Maiken Nedergaard, basaron su trabajo en la exposición de ratones al alcohol.

Comprobaron que aquellos a los que les suministraron dosis equivalentes a dos copas y media presentaron una mejoría. Sin embargo, los que tuvieron una dosis excesiva sufrieron un deterioro de sus habilidades cognitivas y motoras.

“La ingesta prolongada de cantidades excesivas de etanol tiene efectos adversos en el sistema nervioso central”, explicó Nedergaard, quien agregó que las dosis pequeñas “son potencialmente beneficiosas para el cerebro”, ya que mejoran su capacidad para eliminar residuos.

Los científicos son los mismos que en el pasado describieron el funcionamiento del sistema glinfático, el proceso de limpieza del cerebro a través del cual el líquido cerebro-espinal es bombeado al tejido cerebral y permite eliminar toxinas, incluidas proteínas Beta amiloide y tau, asociadas con el Mal de Alzheimer.

El mismo equipo mostró que el sistema glinfático es más activo mientras dormimos, puede ser dañado por un ictus o traumas y mejora con el ejercicio.

Ahora, con el nuevo estudio realizado en ratones se examinó el efecto del alcohol.

Estudiando el cerebro de los animales expuestos a altos niveles de alcohol por un largo período, los investigadores observaron que en los astrocitos, células claves en la regulación del sistema glinfático, presentaban altos niveles de un marcador molecular para la inflamación. Y ello estaba ligado a reducidas capacidades cognitivas y motoras.

En ratones expuestos a bajos niveles de consumo de alcohol, unas dos copas al día, en cambio, el sistema glinfático era más eficiente en remover los desechos en relación a los animales no expuestos. Además los niveles de inflamación cerebral eran inferiores.

En cambio, las exposiciones intermedias al alcohol reducen la capacidad de expulsar esos desperdicios del cerebro, aunque esa función se restablece después de 24 horas.

“En este estudio, hemos demostrado por primera vez que las dosis bajas de alcohol son potencialmente beneficiosas para el cerebro, es decir, mejoran la capacidad del cerebro para eliminar los desechos”, concluyó el especialista.

Para este estudio los científicos expusieron a ratones a pequeñas, intermedias y altas dosis de alcohol, equivalentes a 0.5, 1.5 y 4 gramos por kilogramo, respectivamente, durante 30 días.

Notimex

 

VMG

Salud

Trabajar de noche altera proteínas en la sangre

Publicado

el

proteínas, salud, 122 KB, proteínas

Washington.- Permanecer despierto toda la noche y dormir durante todo el día durante apenas unos cuantos días puede afectar los niveles y los patrones diurnos de más de 100 proteínas en la sangre y provocar enfermedades como cáncer o diabetes, reveló un estudio.

Estas proteínas pueden influir sobre el azúcar en la sangre, el metabolismo de la energía y la función inmunológica, señala un estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

“Esto nos indica que cuando experimentamos los efectos de los cambios de huso horario o de un par de noches en el turno nocturno en el trabajo, rápidamente alteramos nuestra fisiología normal de manera tal que, si lo sostenemos, podemos dañar nuestra salud”, señaló Kenneth Wright, director del Laboratorio del Sueño y Cronobiología de la Universidad de Colorado Boulder.

El estudio es el primero en examinar la manera en que los niveles de proteína en la sangre en los seres humanos, también conocidos como proteoma plasmático, varían en un lapso de 24 horas y la manera en que un sueño alterado y el horario de las comidas los afectan.

El estudio también mencionó 30 proteínas que, independientemente del momento del sueño y de las comidas, varían dependiendo de la hora que es a nivel circadiano interno.

Los hallazgos podrían abrir las puertas al desarrollo de nuevos tratamientos para los trabajadores nocturnos, quienes constituyen cerca del 20 por ciento de la fuerza laboral global y corren más riesgo de presentar diabetes y cáncer.

TE PODRÍA INTERESAR: Lanzan nuevo anticonceptivo hormonal “Inteligente”

Además, podrían permitir a los médicos programar de manera precisa la administración de fármacos, vacunas y pruebas diagnósticas alrededor del reloj circadiano.

“Si conocemos las proteínas que el reloj regula, podemos ajustar el momento de los tratamientos para concordar con esas proteínas”, apuntó otro de los autores de la investigación, Christopher Depner, investigador de postdoctorado del Departamento de Fisiología Integradora de la universidad.

Los investigadores reclutaron a seis hombres saludables en la segunda década de vida para que pasaran seis días sometidos al control de sus comidas, su sueño, su actividad y su exposición a la luz.

Los días uno y dos, los hombres se apegaron a un horario normal. Después, gradualmente pasaron a un patrón de trabajo de turno nocturno simulado en el que tenían oportunidad de dormir ocho horas durante el día y permanecían despiertos toda la noche que era cuando comían.

Los investigadores les tomaron muestras de sangre cada cuatro horas y evaluaron los niveles de mil 29 proteínas con patrones diurnos. Encontraron 129 proteínas cuyos patrones fueron alterados por los turnos nocturnos simulados.

“Para el segundo día de alteración ya empezábamos a ver proteínas que normalmente alcanzan su punto máximo durante el día llegando a él durante la noche y viceversa”, dijo Depner.

Una de esas proteínas fue el glucagón que hace que el hígado lleve más azúcar al torrente sanguíneo. Cuando los sujetos permanecían despiertos de noche, los niveles no sólo se elevaban de noche y no de día, sino que también alcanzaban su nivel máximo en niveles más altos.

En el largo plazo, este patrón podría explicar el motivo por el cual los trabajadores nocturnos tienden a tener índices de diabetes más altos, indicó  Depner.

El turno nocturno simulado también redujo los niveles del factor de crecimiento para fibroblastos 19 que en modelos animales ha demostrado reforzar la quema de calorías o el gasto de energía.

Esto coincidió con el hallazgo de que los sujetos quemaron 10 por ciento menos calorías por minuto cuando su horario era alterado.

Los investigadores señalaron que mantuvieron a todos los sujetos de estudio en condiciones de luz tenues para que la exposición a la luz, que también puede afectar mucho el sistema circadiano, no influyera sobre los resultados.

Incluso sin el brillo de los aparatos electrónicos en la noche, los cambios en los patrones de las proteínas fueron rápidos y generalizados.

“Esto indica que el problema no es sólo luz en la noche”, dijo Wright. “Cuando la gente come en el momento equivocado o está despierta en el momento equivocado, esto también tiene consecuencias”.

 

 

Notimex

 

 

VMG

Seguir leyendo
Anuncios

Elecciones 2018

CDMX

Anuncios

Tienes que leer