Conéctate con nosotros

Opinión

Ser parte de tu empresa no es igual que sentirte parte de ella..

Uno no puede pasar más de ocho horas en un mismo espacio físico y no pertenecer a él. Ni los más experimentados ermitaños de oficina detrás de sus audífonos, ni los jefes con la puerta cerrada, ni las tímidas almas encerradas detrás del monitor pueden escapar a ello; tarde o temprano, perteneces. Pero es muy diferente ser parte a sentirte parte…

En tu familia seguro hay gente que apenas soportas y otros de los que te sientes orgulloso. Esta simple afirmación, común a todos, nos da un ejemplo claro y empírico de las diferencias entre pertenencia e identidad. Por principio de cuentas, la pertenencia es, literalmente, “ser parte de”, así seas la parte pequeña o la más influyente, la parte que se queja o la parte que propone. A la familia pertenecemos, queramos o no, y hay veces que nos toca estar ahí presentes, a pesar de que saquen lo mejor y lo peor de nosotros en menos de lo que dura una comida de domingo.

En el caso de la familia o de tu trabajo, muchas veces puedes no estar de acuerdo con ellos y, sin embargo, perteneces; eres parte de una continuada realidad con características no siempre gratas, pero sí, ineludibles. Eso es parte del precio a pagar por la convivencia que generan los ambientes familiares, laborales o sociales, en donde todos debemos aprender a subsistir y tratar de mejorar. Uno no puede pasar más de ocho horas en un mismo espacio físico y no pertenecer a él. Ni los más experimentados ermitaños de oficina detrás de sus audífonos, ni los jefes con la puerta cerrada, ni las tímidas almas encerradas detrás del monitor pueden escapar a ello; tarde o temprano, perteneces.

Pero es muy diferente ser parte a sentirte parte. Ahí es donde radica el componente más importante, porque es cuando puedes ser parte activa de la transformación y no solo víctima de la corriente del cambio. La pertenencia en sentido adquirido y voluntario implicaría cierto

nivel de participación sin llegar a ser identidad, ya que ella se forma a través de construcciones de personalidad bidireccionales y no solo en conceptos de identificación y afiliación. En fin, este aspecto de la pertenencia activa sería la primera base a conquistar, ya que en ella existen elementos cualitativos en los que el empleado adopta una actitud propositiva y ve como suyo el bien del negocio; equiparable, por ejemplo, a la afición a un cierto equipo deportivo. Entonces ¿qué sería la identidad?

Es momento de evaluar qué identidad existe actualmente y de mejorarla hacia dentro. Y eso no se logra repartiendo tazas y promocionales, haciendo convivencias forzadas, ni con un bonito y muy sentimental correo electrónico por parte del director. Crear la identidad dentro de la empresa debe empezar por analizar el nivel de pertenencia actual

Debemos considerar que es el conjunto de rasgos o informaciones que individualizan o distinguen algo y confirman lo que se dice que es. Hace poco leí que madurar es aprender la diferencia entre por qué haces las cosas y por qué dices que las haces; hagan de cuenta eso mismo, pero en el ambiente laboral. En pocas palabras, la identidad nos define y determina a nuestro entorno, es aquello que alimenta el ambiente y lo hace ser, y, lo más importante, nos da un lugar dentro de él. El llamado Emotional Marketing y las técnicas más recientes utilizadas por marcas consolidadas ya no centran sus mensajes en la promoción de productos o en la exaltación de bondades, sino que crean ese vínculo con el consumidor o el posible votante, que le da pertenencia e identidad no solo al producto sino al mismo consumidor, sea por sentimientos positivos —como creer que eres “Totalmente Palacio”— o negativos —como el miedo y la premonición de un futuro desalentador si votas por tal o cual propuesta política—.

Enfocándonos solo en las relaciones laborales, la pertenencia primaria es forzada, como con la familia. Puede ser bien encauzada y resultar en una dinámica positiva, pero es inherente y no voluntaria. Luego viene la pertenencia activa, como la afición deportiva, donde podemos identificarnos y proyectar en la organización propuestas y cierto grado de recompensas morales que me mantendrán feliz de pertenecer a esa empresa, pero el grado máximo de comunicación y actividad se dará si logramos la identidad, donde, además de lo anterior, hay una entrega y aporte a los objetivos del negocio y, sobre todo, una constante retroalimentación. Mi trabajo me redefine en mis características personales más apreciadas (o a veces en las que ni sabía que tenía) y yo con él hago que mejore en un constante ciclo simbiótico que dará por resultado de la pirinola un TODOS GANAN, sin mediar de por medio ningún estímulo económico, solo una correcta planeación de lo que quiero que mis empleados sean y perciban de mi empresa. Con esto sobre la mesa, me permito preguntarte: ¿qué actitudes quieres en tu gente? ¿Qué significa la trillada frase “quiero que tengan la camiseta bien puesta”? ¿Qué es lo más útil para el bienestar del clima laboral y, por ende, en la productividad de tu negocio? O más simple aún, ¿cuál es el estilo de la casa?

Es momento de evaluar qué identidad existe actualmente y de mejorarla hacia dentro. Y eso no se logra repartiendo tazas y promocionales, haciendo convivencias forzadas, ni con un bonito y muy sentimental correo electrónico por parte del director. Crear la identidad dentro de la empresa debe empezar por analizar el nivel de pertenencia actual. Es una labor de constancia, estrategia, creatividad y compromiso por parte de los directivos y de los gerentes, quienes siempre serán el sensor que puede hacer que una idea brille o fracase a la hora de implementarla, pero, sobre todo, de entender que la comunicación interna es ejecutada por el área de Recursos Humanos o de Relaciones Públicas. Sin embargo, es responsabilidad de todos. Todos somos comunicadores internos, positiva o negativamente, y entre todos creamos el clima laboral, no así la cultura, que debe ser definida y promovida desde arriba.

Mi recomendación es crear dentro de tu empresa un comité de cultura, que permita tener una visión integral de las acciones a tomar, de su seguimiento, y reciba de los empleados y gerentes constante retroalimentación. Idealmente, formado por las personas que más comunican y definen la personalidad de la empresa dentro y fuera de ella; me refiero a directores de Marketing, Comunicación, Ventas y Recursos Humanos, que junto con una agencia profesional creen una estrategia. Es muy importante contar siempre con asesores externos, profesionales que no te digan lo que quieres, sino aquello que necesitas, porque con espejos encantados o proveedores aduladores nadie avanza.

¿Te ha pasado que llegas a una fiesta disfrazado y al entrar te das cuenta de que no era ese el tema de la reunión? Ese es el mismo sentimiento de un empleado que no pertenece activamente y, peor aún, que no se identifica con un lugar y gente, con una empresa y actividad a la que dedica más de ocho horas al día.

Hay muchos ejemplos de lo que sí y lo que no debe hacerse, en aras de mejorar la identidad, como actitud de tus empleados. Pero, como siempre digo, para esto no existen fórmulas y deben crearse soluciones a medida de los objetivos, necesidades y posibilidades de cada empresa.

Click to comment

You must be logged in to post a comment Login

Leave a Reply

Deportes

Comité Olímpico Mexicano ya no dará hospedaje ni comida a deportistas

comite_olimpico, Comité Olímpico Mexicano, 56 kb, deportistas
Foto: Cuartoscuro.

MÉXICO.- Debido a la falta de presupuesto, el Comité Olímpico Mexicano (COM) anunció que dejará de proveer hospedaje, alimentación y atención médica a los deportistas que integran sus distintas federaciones.

A través de una circular difundida de manera interna y que filtró el semanario Proceso, el presidente del COM, Carlos Padilla Becerra, informó que el Centro Deportivo Olímpico Mexicano (CDOM) cerrará de manera parcial a partir del 31 de julio de este año, por ende, los citados servicios quedarán suspendidos de manera infefinida .

Ya es imposible mantener los servicios de hospedaje, alimentación y atención médica que se ofrecen. Dado lo anterior se ha tomado la difícil decisión de suspender por completo y en forma indefinida dichos servicios a partir del 31 de julio, agradeciendo sean tan amables en cancelar, suspender y/o retirar todas sus reservaciones a partir de esta fecha”.
Comité Olímpico Mexicano

De 2012 a la fecha, el Comité Olímpico Mexicano ha subsistido gracias a los recursos que el titular de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) en turno le ha asignado. Por ejemplo, en el cuatrienio que comenzó en 2008 la asociación civil recibió 80 millones a través de la Secretaría de Educación Pública (SEP).

TE RECOMENDAMOS LEER: Conade no tiene ni para pagar la luz, asegura Ana Gabriela Guevara

Sin embargo, los actuales ajustes presupuestales derivaron en que la dirigente de la Conade, Ana Gabriela Guevara, todavía no haya asignado una partida presupuesta al COM; cabe señalar que la citada Comisión sufrió un recorte de 70 millones de pesos en el presente año.

Es por ello que Guevara reveló este martes que pediría una ampliación presupuestal por 500 millones de pesos en aras de concluir satisfactoriamente el 2019, toda vez que, según la funcionaria, no existe el suficiente dinero para operar el organismo.

Inclusive y como se dice en el documento referido en un inicio, Padilla Becerra ha sostenido negociaciones con la SEP y la Secretaría de Hacienda en aras de obtener los recursos necesarios, pero hasta ahora no ha existido ningún arreglo.

“Mantenemos la firme intención de encontrar soluciones para que esta situación pueda revertirse rápidamente y evitar así que afecte el desempeño de los atletas que nos representarán en diversas lides deportivas durante 2020, incluyendo los Juegos Olímpicos de Tokio”, dijo el Comité Olímpico Mexicano.

Continuar leyendo

Reporte Nivel Uno No. 115

Política

CDMX

Tienes que leer