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El futuro del PAN, según Francisco Gárate

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“Lo único que busca Damián es embelesarse con una posición partidista a la cual no tiene derecho, no ha entendido la función social de Acción Nacional y la grave responsabilidad que tiene después de este resultado”

Desde que el Partido Acción Nacional, presidido por Germán Martínez, decidió modificar sus estatutos para que en caso de que fuera necesario se pudiera designar a su dirigencia de forma directa sin que este nombramiento pasara por el tamiz de sus órganos de gobierno, empezaron a cavar por debajo de sus pies.

Probablemente, sea el PAN el único partido político con registro que hasta antes de 2006 vivía una rica tradición democrática en su interior; sin embargo, parece que claudicaron.

Mi paso por el Instituto Electoral del Estado de México en el proceso electoral estatal 2004-2005, me permitió forjar una sólida amistad con Francisco Gárate Chapa, lo cual ahora, me dio la oportunidad de entrevistarlo en un clima de confianza y camaradería.

Paco Gárate, quien en distintas ocasiones no solo ha representado los intereses de Acción Nacional en algunos consejos generales, sino que lo ha dirigido a nivel estatal y ha sido parte de su dirigencia a nivel nacional, como pocos, está perfectamente enterado de las intrigas palaciegas del instituto político al cual le ha ofrendado su vida como político profesional y abogado.

¿Qué pasa hoy día en el PAN?

El partido está extraviado, como partido, nuestra vida y visión es hacia adentro, peor que un club rotario o un club social, el partido perdió la visión de su función, de su responsabilidad desde 2006.

¿Durante la presidencia de Germán Martínez qué pasó?

Fox fue respetuoso del partido, pero Calderón no, lo agarró como lo hubiera hecho cualquier priista, pero sin la experiencia ni la sensibilidad que el propio PRI tenía en su manejo, intervino, lo volvió vertical y lo abandonó, eso también explica porque se fue incubando el fracaso en la candidatura de Margarita Zavala, perdieron de forma absoluta su influencia en el partido.

¿Por qué Damián Zepeda no adelanta el cambio en la dirigencia del PAN, qué papel juega Marko Cortés?

Quieren la presidencia a como dé lugar, pero no se han planteado el por qué, ni la agenda política, tampoco han planteado qué debemos de hacer en el futuro inmediato, mientras tanto y curiosamente el PRI define que uno de sus grandes lastres –entre muchas más cosas– es la falta de cercanía con la militancia, están intentando ya trazar una ruta de definición política, están diciendo cosas, eso es sano, en el PAN la dirigencia guarda silencio, no dice nada.

¿Qué papel juega Damián Zepeda en este proceso de coyuntura?

Lo único que busca Damián es embelesarse con una posición partidista a la cual no tiene derecho, no ha entendido la función social de Acción Nacional y la grave responsabilidad que tiene después de este resultado el cual, sin duda, es colectivo, pero también personal, por ello también es atribuible a la dirigencia, no se le puede premiar, sobre todo en un momento coyuntural de relevo como el que estamos viviendo, mete al partido en una tensión innecesaria y brutal, es un inconsciente.

¿Ante la -auto- designación de Zepeda como Coordinador del Grupo Parlamentario del PAN habrá una nueva camada de “rebeldes”?

No creo, llegan personas con mucho oficio político como es el caso de Gustavo Madero, Josefina Vázquez Mota, Rafael Moreno Valle, Kenia López Rabadán, que no van a generar tensiones mayores, pero que generarán un procesamiento al interior “en casa” de su inconformidad, de nuestra inconformidad, con su coordinador. Estoy seguro de que se convertirán en un dique interno, que están esperando como todos, tiempos y definiciones, tienen conciencia que lo hecho por Damián es un exabrupto, una falta de sensibilidad, y seguro estoy que estarán dispuestos a transitar en relativa paz hasta noviembre, serán una rebelión silente.

Algunos panistas han sido muy duros con la actual dirigencia, especialmente Héctor Larios. ¿Qué opinión te guarda esta actitud?

Héctor Larios, quien fuera senador y dirigente del Grupo Parlamentario del PAN, tiene muy claro el “agandalle” que se dio, y que quien lo hizo no tiene méritos para eso, pero vienen tiempos interesantes, toma nota, Larios podría ir en acuerdo con Moreno Valle para contender por la dirigencia, van por el triunfo.

¿Qué opinión tienes sobre el papel de Romero Hicks como coordinador del PAN en la Cámara de Diputados?

Pareciera que no fue anticlimático, la militancia lo reconoce y están satisfechos, es un hombre con mucha experiencia, interesante, no es un improvisado ni un inexperto, seguro estoy que tendrá una conducción adecuada. A diferencia con Damián, al que nadie lo recuerda por haber tenido un papel destacado, el cual deja la sensación de ser un hombre profundamente inexperto, de cultura limitada.

El expresidente Felipe Calderón ha sido muy duro en redes sociales, especialmente contra Marko Cortés, el padrón azul y la posibilidad de que exista un relevo en la dirigencia del PAN. Danos tu opinión.

En este caso creo que Calderón tiene razón y Marko Cortes tiene el padrón, aunque todavía no hay convocatoria…

Marko todavía no es candidato, ¿cómo es que tiene el padrón?

Cuando eres candidato a la dirigencia tienes derecho a que se te proporcione el padrón de militantes, ¡ojo! yo mismo he recibido comunicaciones pidiéndome el apoyo para Marko el cual ahora ha generado una ventaja indebida. La dirigencia se lo ha dado indebidamente.

¿Cuál es el papel de Felipe Calderón como militante del PAN?

Calderón está jugando con “doble cachucha”, quiere incidir en la vida interna del PAN, cuando es obvio que –él y su esposa Margarita Zavala– están caminando en la ruta hacia la creación de un nuevo partido político en enero de 2019, los veremos –de mi te acuerdas– presentando su solicitud, algunos operadores políticos vinculados al calderonismo comentan abiertamente que ya se está trabajando para crear su nuevo partido político.

¿Ves a Roberto Gil dirigiendo a Acción Nacional?

Gil Zuarth ha entendido que en este momento no están las condiciones para ello, pero con mucho tino ha puesto el tema en la mesa, creo que en un futuro podría estar incorporado a tareas de dirigencia del partido.

Volviendo al tema de Moreno Valle, ¿les molesta en Acción Nacional que antes haya militado en el PRI?

A mí no me da urticaria, es tanto como tener urticaria porque Gómez Morín colaboró en el gabinete de Plutarco Elías Calles, lo mismo pasa con hombres como Juan José Rodríguez Prats, gran político, para mí tiene un gran valor que tomen la decisión de emigrar a otro instituto político, sobre todo con éxito, y que lo hagan como resultado de un ejercicio de reflexión y no como en un tema de ruptura coyuntural.

Ante la posibilidad de que Moreno Valle se convierta en un fuerte candidato a presidir Acción Nacional, ¿no temen una intervención en su partido por parte de Elba Esther Gordillo Morales?

Moreno Valle tuvo una pública relación política con la Maestra, pero recordemos que en el proceso electoral en Puebla, ni Nueva Alianza ni el magisterio caminaron con el PAN.

Todos Ustedes se manifiestan por cambios en la dirigencia de Acción Nacional, por cambios en la manera en que se presentan ante el electorado, entonces ¿por qué no actúan?

Lo explico en tres tiempos:

Primero: volviendo al tema de Zepeda, fue un “sabadazo”, nos quedamos encajonados en nuestros propios estatutos, déjame decirte que hay una gran inconformidad, pues primero “renuncia” por un día, pero el presidente sustituto en ningún momento convocó a la Comisión Permanente del Consejo Nacional para la elección de una nueva dirigencia, para la cual Zepeda debió de haberse excluido, ello en atención a lo que paso el 1° de julio.

¿En una elección formal quien hubiera ganado?

Segundo tiempo: no se sabe, entre Moreno Valle o Madero creo, el “anayismo” no las trae consigo, en una de esas queda Damián, pero en una fuerte discusión al interior no se hubiera ido libre de crítica como si sucedió ahora. Por eso estamos en espera de que la Comisión Organizadora del Comité Ejecutivo Nacional emita la convocatoria para poder decantar posiciones personales ante la renovación. Tercer tiempo: el PAN sigue pasmado.

He escuchado las entrevistas que han dado los coordinadores de Acción Nacional en el Congreso, responsabilizan al PRI, al PRIMOR de los resultados electorales obtenidos por el PAN. ¿Qué dices de ello?

Cuando se tienen fracasos se debe buscar las causas de ello en lo que se hace o en cómo se hace, de ahí derivan las causas del fracaso. También recordemos que el PAN trae una carga de responsabilidad importante. En algún momento Juan de Dios Castro en una plática me narró una historia: en algún momento viajó con Luis H. Álvarez a los altos de Chiapas, se pararon en el camino a comer unas quesadillas, y la señora dueña del negocio le dijo a Don Luis: “Usted se ve buena persona no me pague la cuenta, mi esposo se fue, me abandonó y tenemos siete hijas, ayúdeme y llévese a una de mis hijas, le servirá de mujer, le aseguro que nadie la ha tocado y con usted sé que no pasara hambre”, a lo que don Luis contestó: “¡Oiga como se atreve a decirme eso, categóricamente le digo que no!”

“(Felipe) Calderón está jugando con “doble cachucha”, quiere incidir en la vida interna del PAN, cuando es obvio que –él y su esposa Margarita Zavala– están caminando en la ruta hacia la creación de un nuevo partido político en enero de 2019”

La mujer insistió: “mire no tengo dinero y ustedes son de los pocos que han pasado por aquí…”. Entonces te comento, desde que llegamos a la Presidencia de la República, ¿qué hemos hecho para superar la marginación y la miseria de este país? El PAN ha sido inercial, los niveles de marginación se mantienen prácticamente igual desde el sexenio de Ernesto Zedillo, lo temas de desarrollo personal, de inseguridad, de calidad de vida, del campo, de salud, educación, etcétera. Hemos avanzamos muy lento, eso es lo que nos reclama la ciudadanía.

Ultima pregunta ¿crees que López Obrador triunfe, crees que lo logre?

Por supuesto que no, los capitales que se sintieron agraviados en los últimos sexenios jugarán solamente su juego, el de AMLO no el de México, aparte no tiene claro hacia donde quiere encaminar al país, está dando tumbos, tumbos peligrosos, te pongo un ejemplo: pretender cortarle el presupuesto al legislativo, al judicial, en lugar de robustecerlos, profesionalizarlos y expandirlos en la sociedad, tiene como fin claro y único su reducción, va en una línea de debilitamiento institucional y ¡cuidado! ese dinero no va a solucionar los problemas de marginación del país, se va a generar una Presidencia con muchos más recursos, una presidencia autoritaria. En este momento los partidos políticos ante su ausencia están siendo irresponsables…

Opinión

Anarquía: lo opuesto al caos

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Jorge Albarrán, 70 KB, Anarquía
Reporte Nivel Uno

Pocas situaciones pueden ejemplificar con mayor claridad una auténtica anarquía como la organización ciudadana que se dio tras el sismo de la Ciudad de México. El anarquismo es una doctrina política que implica organizarse.

Dentro del viaje por las caóticas redes del pensamiento que ideó James Joyce en ese extraño libro llamado “Ulises”, durante el juicio a Leopoldo Bloom, el Guardia Segundo lo condena y aterrado  cuchichea: “Y de negro. Un anarquista“.

Con la aguda sátira que caracteriza la obra del irlandés, se vuelve visible el terror que provoca el concepto anarquía. La idea de un mundo sin reglas parece quemar en la complejidad de eso que llaman una buena moral; y luego, con el tiempo, se tergiversó el término hasta el punto que hay quienes consideran que el tenebroso atentado en contra de la comunidad musulmana en Nueva Zelanda del pasado 15 de marzo es un “acto anárquico”… ¡Habrase visto insolencia!, diría Mercedes Sosa.

En México, desde hace algunos años, todos aquellos que violentan cualquier manifestación social son, de inmediato, catalogados como anarquistas. Los que queman metrobuses, ¡anarquistas!; los que grafitean el patrimonio público, ¡anarquistas!; los grupos de choque que se enfrentan contra policías en medio de protestas pacíficas, ¡violentos radicales anarquistas!… ¿Y los que se organizaron sin necesidad de una forzada estructura jerárquica durante el sismo del 19 de septiembre?, esos no, esos no son anarquistas, porque vivimos en un mundo maniqueo donde los anarquistas son los malos y la gente del 19S son los buenos y pues no tienen nada que ver.

Pero, en realidad, pocas situaciones pueden ejemplificar con mayor claridad una auténtica anarquía como la organización ciudadana que se dio tras el sismo de la Ciudad de México. El anarquismo es una doctrina política que implica organizarse. Como movimiento intelectual surge en Europa, durante la segunda mitad del Siglo XIX, bajo la tutela de unos pensadores viejitos, medio calvos y muy barbones, como Pierre-Joseph Proudhon, Mijaíl Bakunin y Piotr Kropotkin, por mencionar algunos.

Quienes fundamentaron sus ideas en otra corriente conocida como materialismo histórico, la cual implicaba la ruptura definitiva con el cristianismo medieval y permitía entender que todas las personas estaban condicionadas por su entorno social (una cosa muy básica que también dio mucho miedo cuando la llamaron marxismo), y desde esta trinchera proclamaron que el ser humano tiene la capacidad de vivir en una sociedad armónica sin la necesidad de que alguien le imponga una autoridad. “Ni dios ni amo”, consignaron… y el mundo se estremeció y los condenó.

Sin amos, sin naciones y sin jerarquías hegemónicas, deja de tener sentido que se armen hasta los dientes en el nombre de la paz, deja de tener sentido que el beneficio de uno implique la miseria de otros… tal vez por eso la palabra da tanto miedo, porque la idea que encierra imposibilita que se cometan muchas de las atrocidades que al día de hoy seguimos viendo tan normales.

Una sociedad anárquica imposibilita la existencia de la trata de blancas que alimenta las lucrativas redes de prostitución; cancela la explotación laboral asiática y las guerrillas africanas en pro del consumo tecnológico occidental; el deterioro ambiental y la supremacía del hombre sobre la mujer.

A menor escala, en los vaivenes de la vida diaria, el anarquismo no se trata de sembrar el caos, vestir de negro y andar por la calle escuchando sonidos guturales; en realidad, es más cercano a la necesidad de buscarnos para aprender a organizarnos, reconocer nuestro rol como individuos en medio de una comunidad y desde ahí cumplir con nuestra responsabilidad en beneficio propio y del colectivo. Ser un anarquista se refiere a la compleja tarea de saludar a los vecinos, de tolerar a los otros, de tirar la basura en su lugar, ceder el paso, respetar una fila, un horario o un cajón de estacionamiento, en otras palabras, negar todo lo relacionado con la “picaresca mexicana”.

Una mera utopía tal vez, una forma de organización que se aleja con la eminente proliferación de los discursos de odio que comienzan desde la seguridad que da el estar detrás de una pantalla y explotan en las formas más cruentas de violencia, producto de la incapacidad de poder respetarnos o de menos tolerarnos.

Es en este mundo que no deja de hacer patente su forma más cruel, que algunos de estos viejos conceptos, con una esencia tan linda, deben volver a ponerse sobre la mesa, tal vez no para adecuarlos a la compleja estructura social que hemos construido, porque tal vez también los arruinaríamos y terminaría por volver a hacerse presente la necesidad humana de despreciar al Otro.

Aunque, al final, no perdemos nada con agregar a nuestras vidas una pizca de anarquía, puede que así dejemos de matarnos tanto.

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