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Cambio y enojo

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Tonatiúh, 59 KB, enojo

“Siendo justos, el votante de MORENA optó por políticos antisistema como lo es Fernández Noroña, si este es rijoso, majadero o brutal, eso es ser un representante del antisistema, de ahí que la opinión pública se dividió ante los hechos”

Quienes tuvieron cuidado al observar la Sesión de Instalación del Congreso de la Unión del 1° de septiembre, probablemente percibieron la múltiple integración de los grupos parlamentarios, en especial la del Movimiento de Regeneración Nacional, entre las imágenes televisadas y las que la ciudadanía compartió a través de las redes sociales fue evidente uno de los tantos motivos por los cuales recibieron una votación tan abultada, la composición de sus candidaturas.

Los mal llamados partidos “tradicionales” apostaron por un reducido número de políticos profesionales, que al final –por obvias razones– solo fueron ellos quienes ganaron; un alto índice de espacios destinados a grupos tradicionales, familiares incluso; así como designaciones directas de los candidatos a la presidencia a favor de personas de sus mayores confianzas, pero carentes de arrastre territorial, mezcla perdedora desde que se probó en las elecciones estatales de 2016.

MORENA hizo justo lo que hacía el PRI hasta 2006, decidieron mezclar grupos caciquiles, ciudadanía de toda y políticos desdeñados por sus propios grupos políticos, ello los llevó a sumar indígenas, actores, periodistas, cantantes, empresarios, expriistas, expanistas, experredistas, significativos colectivos gays, maestros, expandilleros, ciudadanos insaculados y base morenista. Un partido catch all, una mezcla ganadora, extrañamente con poco arrastre territorial, pero con una gran representación de la sociedad en su conjunto.

Las críticas a los partidos “tradicionales” pueden ser válidas, pero el punto fino es que “dejaron de representar” y han pagado el precio caro, por cierto. Es un proceso cíclico que se cumple con algunos, olvida a otros por un tiempo, pero ninguno se libra de ello, es una de las tantas explicaciones del porqué un partido político puede perder el poder y recuperarlo con el paso del tiempo.

Los números obtenidos por el Movimiento de Regeneración Nacional y sus aliados fueron obtenidos por fenómenos sociales difíciles de explicar, pero con una raíz real: enojo, cambio, desencanto, pesimismo y una campaña que remarcó hasta el cansancio todo lo antes dicho, curiosamente el presidente electo declaró que recibirá un país fuerte.

Todo político recién llegado a la arena del poder, siempre, tiene un encontronazo con la realidad y eventualmente se encontrará en una disyuntiva: o se mantiene o cambia, la nueva administración y sus integrantes del poder legislativo han decidido cambiar, paulatinamente, han descubierto que “en campaña, prometer no empobrece”, pero cumplir en el mundo real resulta y se antoja imposible de vez en cuando.

Hemos sido testigos de un desafortunado encontronazo entre el presidente de la mesa directiva de la cámara de diputados, el diputado Porfirio Muñoz Ledo y su compañero de partido, también legislador, Gerardo Fernández Noroña.

Los dimes y diretes tomaron unos días, la pacificación final fue rápida y contundente; sin embargo, lo sucedido deja en claro lo que eventualmente podría suceder.

Siendo justos, el votante de MORENA optó por políticos antisistema como lo es Fernández Noroña, si este es rijoso, majadero o brutal, eso es ser un representante del antisistema, de ahí que la opinión pública se dividió ante los hechos. Muchos reprobaron la actitud, pero también muchos la aplaudieron, lo mismo le sucedió a Muñoz Ledo.

Lo único real es que estamos ante la primera disonancia política del sexenio, los votantes del presidente electo lo hicieron buscando el cambio, la famosa 4ª transformación; sin embargo, han recibido continuidad, lo cual por si misma es un reconocimiento que lo hecho por las administraciones anteriores está bien hecho.

MORENA, PES, PT y su nuevo aliado el PVEM, tienen los números para reformar prácticamente todo, vía reformas a leyes generales, pero no constitucional, sin embargo, no quieren, la realidad es más fuerte que ellos y tal parece que no se atreverán a hacer grandes cambios, es necesario subrayar que, los votantes eligieron lo contrario.

Ante la negación sistemática para cambiar lo que el electorado les mandató cambiar ¿Qué va a suceder con todos esos sufragios? ¿El electorado se endurecerá? ¿Cambiarán de opción?

Tal parece que la famosa 4ª transformación solo es una utopía…

 

Opinión

Un mexicano me dijo…

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Un mexicano, 93 KB, mexicano

Hay riña en el equipo de AMLO.

No todo es miel sobre hojuelas en el equipo del presidente electo, pues a tres meses de haber ganado la elección, nos dicen que hay serios enfrentamientos entre Marcelo Ebrard, Ricardo Monreal, Porfirio Muñoz Ledo, y el próximo consejero jurídico de AMLO, Julio Scherer Ibarra. ¡Póngase de acuerdo, pues!

Tensión entre AMLO y Silvano Aureoles.

El que sigue placeándose por todo el país con el “con que” de su gira de agradecimiento es el presidente electo, quien aprovecha para de paso reunirse con los gobernadores de cada estado, donde recientemente tocó el turno a Michoacán, donde gobierna Silvano Aureoles.

Me platicaron que la reunión entre el gobernador y AMLO fue poco más que incómoda. Sin una sola sonrisa de por medio. Tensa. Ríspida. ¿Y eso por qué? ¿Pos qué ya no se acuerdan? Silvano le dio su apoyo a José Antonio Meade durante la campaña presidencial y, además, durante todo el año se la pasó “muele y muele” con que el PRD no debía someterse a AMLO (aunque sí lo hizo al PAN, pero bueno, esa es otra historia) ni a sus deseos.

Aparte, es bien sabido que desde que ambos coincidieron en el partido amarillo nomás no se tragan. Pese a esto, nos dicen que quien se vio menos a gusto en dicha reunión fue el gobernador, que ahora deberá tener una relación, quiera o no, con el tabasqueño. ¡Ah, cómo da vueltas la vida, Silvanito!

Mancera, culpable de la crisis perredista.

Donde las cosas también andan color de hormiga es en el seno del Perderé… que diga: ¡del PRD! Un documento que anda circulando entre las tribus del sol azteca afirma que un solo hombre es el culpable de las peleas entre las corrientes perredistas: ¡Miguel Ángel Mancera! Ora sí que ya lo traen de su puerquito.

Cuentos chinos de Peña Nieto.

¡Ora pues! No se olviden que todavía tenemos presidente en México y ese es Enrique Peña Nieto, quien ya anda en la gira del adiós, pero todavía se da tiempo de desmentir uno que otro chisme.

Luego de que un par de versiones periodísticas de mis colegas Darío Celis y Salvador García Soto aseguraran que el presi se irá del país cuando acabe su sexenio, el mismo EPN aseguró que esos son “cuentos chinos”, insistiendo en que volverá a su natal Edomex a vivir la vida después de Los Pinos.

Lo que sí es de llamar la atención es la diligencia con que atajó este tema y no otro que a muchos nos tiene intrigadísimos: su posible divorcio de La Gaviota. Desde hace meses se viene rumorando fuerte una separación de la aún pareja presidencial, e incluso hemos notado que Peña ¡ya tiene un buen rato sin usar su argolla matrimonial! Sobre esto: ni una sola palabra.

¿Qué pues? ¿Será que siempre sí el que calla, otorga?

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