Conecte con nosotros

Opinión

Ética Pública

Publicado

Fausto Kubli, 54 KB, Ética Pública

De manera sumaria se puede definir a la ética como la ciencia de la conducta, su objeto de estudio está centrado en el efecto bueno o malo que pueda tener el comportamiento humano. Además- de acuerdo con el Diccionario de Filosofía  de Nicola Abbagnano, (FCE)— la ética puede conceptualizarse desde dos vertientes: primero, como el estudio de los fines a los que la conducta humana debe dirigirse y los medios para lograr tales fines; segundo, como el estudio de los impulsos de la conducta humana que servirá para determinarla, dirigirla o disciplinarla.

Como concepto, la ética tiene los mismos problemas que todos los términos abstractos, esto es, es complicada y siempre discutible su definición. Sin embargo, igual que conceptos como “justicia”, que tienen la misma naturaleza, por lo general, no es una tarea ardua determinar cuando estamos enfrente de algo antiético o injusto.

“Si los hombres fuesen ángeles, el gobierno no sería necesario” dice el número 51 de El Federalista  y, sin duda, esta expresión es una perlita de la ciencia política y el derecho. Los mecanismos para evitar el abuso por parte de los que asumen escaños del poder público son inmensamente variados. Desde la división de poderes, la formación de comisiones y comités, para tomar decisiones colegiadas, la creación de contralorías, regímenes de responsabilidades civiles, administrativas y penales, medios de acceso a la información, participación ciudadana, transparencia, rendición de cuentas.

A toda esta estructura, en todos los ámbitos, se debe añadir la ética pública e incorporarla en la cotidianidad del ejercicio público. Desde las primeras discusiones sobre la administración pública, en las postrimerías del siglo XX, se trató de proponer una solución a la discrecionalidad de los funcionarios. Se entiende por discrecionalidad la capacidad de decidir sobre alguna cuestión.

En teoría, el derecho guía las conductas de los funcionarios, les da competencias para llevar a cabo su trabajo, sin embargo, el derecho aunque entre en una órbita altamente detallada no podrá terminar con la discrecionalidad, en algún momento el operador de las leyes tendrá que optar por X o por Y, y en ambos casos será una decisión legal.

Por ejemplo, un juez debe decidir la pena de una persona y aunque tenga un margen (de 10 a 15 años) y el juicio se haya guiado por normas jurídicas, podrá optar discrecionalmente los años de penitencia y esa decisión podrá variar dependiendo los valores y la integridad del juzgador. Lo mismo sucede con la imposición de multas, la interpretación de principios. Al final, la decisión pública depende de los valores personales.

La “Estafa Maestra” que consistió en utilizar a universidades públicas para burlar las normas sobre adquisiciones, podrían estar en el marco de la ley, los contratos y subcontratos, pueden ser ordenadamente jurídicos. Sin duda constituye recovecos legales, no previstos y su articulación es el producto de una mentalidad corrupta, retorcida y, fundamentalmente, antiética. El conflicto de interés es rotundamente antiético, así como el nepotismo y una gran cantidad de figuras que se desarrollan en la órbita de lo público.

¿Cómo funciona la ética en el sector público? Se habla de la construcción de una infraestructura ética en el interior de las oficinas públicas y se trata de un entramado complejo de acciones. No solo es la existencia de códigos de ética, promoción de valores, recorrer los pasillos y encontrarse con la misión, visión y valores de la institución. Se deben añadir comités de ética en donde se evalúe el desempeño de los funcionarios a partir de los valores públicos, ahí las contralorías jugarían un papel fundamental promocionando valores dentro de su campo de acción.

Sin embargo, algo fundamental para el funcionamiento de la ética pública es que exista un servicio civil de carrera en donde los funcionarios estén conscientes de que su trabajo será valorado, que podrán ascender y que no serán removidos de manera caprichosa. Profesionales y no políticos en la administración pública debe ser la base del funcionamiento. Actualmente, se ocupan cargos públicos derivados del carisma y compromisos políticos, no así por el perfil profesional. Además, los funcionarios desde que entran al gobierno saben que tienen sus días contados y que cuando llegue la nueva administración serán removidos, lo que provoca desajustes altamente costosos.

En una institución en donde se ocupan sus escaños por los méritos profesionales y no el cabildeo, la tenebra y la negociación política, se va desarrollando una mística de trabajo que provoca que se genere una relación de aprecio entre el funcionario y la institución. Lo que se conoce como el “amor a la camiseta” no es sino una carga ética que se ha generado y que se debe alimentar constantemente.

Por otro lado, los funcionarios que tengan una conducta antiética deben ser separados inmediatamente. La pérdida de integridad debe tomarse en cuenta muy seriamente y no a la ligera como se aborda en México. El efecto de mantener gente sin integridad es muy costoso. Principalmente, cuando la falta de integridad es notoria en un funcionario de alto rango, —por ejemplo, un gobernador—, toda la estructura profesional va a ser identificada con él y, en determinados casos, va a existir un efecto desmoralizador y repulsivo a la institución.

La cabeza de la administración debe ser alguien intachable, íntegro, porque su conducta va a marcar el derrotero ético de la institución. En este sentido, el compromiso político es fundamental, los funcionarios públicos de origen democrático, es decir, los que directa o indirectamente tienen una función en el sector público derivado de las elecciones, deben tener niveles altos de integridad, ser incuestionables y por eso deben someterse a un profundo escrutinio público.

Los servidores públicos de esta naturaleza están investidos de autoridad para fijar estándares de conducta elevados y de alguna manera marcar la “orientación” del servicio público. Cuando el presidente de la República tiene una integridad cuestionable, todo el gobierno comienza a ser cuestionado.

Finalmente, las normas éticas no se contradicen con las disposiciones jurídicas, son absolutamente compatibles y complementarias. Incluso en la Constitución podemos identificar una gran cantidad de normas con contenido ético. Hay artículos que contienen conceptos como “honradez”, “profesionalismo”, “lealtad”, que son valores éticos incorporados en el orden jurídico.

Deportes

Comité Olímpico Mexicano ya no dará hospedaje ni comida a deportistas

Publicado

el

comite_olimpico, Comité Olímpico Mexicano, 56 kb, deportistas
Foto: Cuartoscuro.

MÉXICO.- Debido a la falta de presupuesto, el Comité Olímpico Mexicano (COM) anunció que dejará de proveer hospedaje, alimentación y atención médica a los deportistas que integran sus distintas federaciones.

A través de una circular difundida de manera interna y que filtró el semanario Proceso, el presidente del COM, Carlos Padilla Becerra, informó que el Centro Deportivo Olímpico Mexicano (CDOM) cerrará de manera parcial a partir del 31 de julio de este año, por ende, los citados servicios quedarán suspendidos de manera infefinida .

Ya es imposible mantener los servicios de hospedaje, alimentación y atención médica que se ofrecen. Dado lo anterior se ha tomado la difícil decisión de suspender por completo y en forma indefinida dichos servicios a partir del 31 de julio, agradeciendo sean tan amables en cancelar, suspender y/o retirar todas sus reservaciones a partir de esta fecha”.
Comité Olímpico Mexicano

De 2012 a la fecha, el Comité Olímpico Mexicano ha subsistido gracias a los recursos que el titular de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) en turno le ha asignado. Por ejemplo, en el cuatrienio que comenzó en 2008 la asociación civil recibió 80 millones a través de la Secretaría de Educación Pública (SEP).

TE RECOMENDAMOS LEER: Conade no tiene ni para pagar la luz, asegura Ana Gabriela Guevara

Sin embargo, los actuales ajustes presupuestales derivaron en que la dirigente de la Conade, Ana Gabriela Guevara, todavía no haya asignado una partida presupuesta al COM; cabe señalar que la citada Comisión sufrió un recorte de 70 millones de pesos en el presente año.

Es por ello que Guevara reveló este martes que pediría una ampliación presupuestal por 500 millones de pesos en aras de concluir satisfactoriamente el 2019, toda vez que, según la funcionaria, no existe el suficiente dinero para operar el organismo.

Inclusive y como se dice en el documento referido en un inicio, Padilla Becerra ha sostenido negociaciones con la SEP y la Secretaría de Hacienda en aras de obtener los recursos necesarios, pero hasta ahora no ha existido ningún arreglo.

“Mantenemos la firme intención de encontrar soluciones para que esta situación pueda revertirse rápidamente y evitar así que afecte el desempeño de los atletas que nos representarán en diversas lides deportivas durante 2020, incluyendo los Juegos Olímpicos de Tokio”, dijo el Comité Olímpico Mexicano.

Seguir leyendo

Revista Digital

Anuncios
Anuncios

Política

Anuncios

CDMX

Anuncios

Tienes que leer