Conecte con nosotros

Hemeroteca

Donald Trump, otra vez en campaña: ¿alguien le creerá?

trump_mentiroso, Trump, 55 kb, Reelección
Foto: Especial.

Donald Trump vuelve a la carga con la reedición de su campaña de 2016 “Make America Great Again” (Hagamos a América grande otra vez). Su primer discurso, celebrado en la ciudad fronteriza de El Paso, sirvió para recalcar que su estrategia electoral mantendrá la misma tónica: exponer la “necesidad” de construir un muro con México que impida la llegada de migrantes y drogas al país, ambos, detonantes de la inseguridad que se vive en la Unión Americana, a decir del propio mandatario estadounidense.

En tanto, la política exterior de México, fiel a los principios de no intervención y de autodeterminación de los pueblos, ha evitado referirse al tema. El propio presidente Andrés Manuel López Obrador refiere: “no vamos a pelear con el presidente Donald Trump”; al contrario, asegura que su estrategia estará fundamentada en “convencer y explicar el plan (de México) para atemperar el fenómeno migratorio”.

No obstante, algunos analistas manifiestan que la estrategia de neutralidad es inefectiva frente a un mandatario que solo ha tenido un posicionamiento destructivo frente a México.

| Jorge Blancas

Mientras continúan las revelaciones entorno a la injerencia del gobierno ruso en la campaña presidencial de Donald Trump en 2016, el mandatario estadounidense comenzó ya la cruzada electoral para reelegirse.

Con la misma fórmula “Make America Great Again”, el actual mandatario aseguró desde El Paso que esta ciudad fronteriza, colindante con la problemática Ciudad Juárez, mejoró en la percepción de seguridad tras la construcción del muro; lo cual fue inmediatamente revirado por el alcalde republicano de este condado, Dee Margo quien, en franca controversia con Trump, manifestó que la ciudad de El Paso es segura, incluso, mucho antes de la construcción del muro.

TE RECOMENDAMOS LEER:  OMS postula a López-Gatell para grupo de expertos sobre coronavirus

A pesar de que Trump ha fallado a sus electores en conseguir los 25 mil millones de dólares para construir el muro, el exempresario convertido en presidente, mantiene su misma línea de diálogo con su electorado, a pesar de que el tema migratorio se ha convertido en una promesa altamente tóxica entre propios y extraños.

La resistencia de quienes habitan la región (2.7 millones de personas) entorno a la política de Trump en la frontera, es muestra contundente de que aún los fieles al Partido Republicano no están felices en la forma que ha gobernado el magnate.

La aprobación del presidente Donald Trump ha caído a niveles insospechados. CNN, Gallup, IBD/TIPP y Selzer & Co. han ubicado la aceptación del presidente en niveles inferiores a los 36 puntos porcentuales, lo que perfila una reelección cada vez más lejana.

No obstante, si algo distingue a Donald Trump es su gran capacidad de salvar lo insalvable. Aún está fresca la desilusión de los demócratas, quienes en 2016 veían “imposible” que un personaje como Trump llegara a la Casa Blanca; ahora la confianza del Partido Demócrata descansa en su pieza más mediática, Joe Biden. Sin embargo, cada vez más estadounidenses piensan que Trump podría ganar la reelección para un segundo periodo de gobierno.

Es así como el público está dividido respecto a si el presidente podrá ganar o no un segundo periodo en el gobierno: 46 por ciento dice que sí y 47 por ciento, que no. Pero se trata de un gran avance para el presidente desde marzo de 2018, cuando 54 por ciento de adultos consultados dijeron pensar que el presidente perdería la reelección.

TE RECOMENDAMOS LEER:  Aumentan casos de síndrome ligado al covid-19 en niños de NY

¿Existe alguien que le crea?

Según una encuesta de CNN Poll realizada por SSRS, los partidarios del presidente son proclives a que el mandatario vuelva a ser nominado. Cerca del 74 por ciento de los republicanos y de los independientes con tendencia republicana dicen que él debería ser candidato del partido en 2020, mientras que 21 por ciento preferiría ver otro nombre en la boleta. El fenómeno se da a pesar del doble discurso y los constantes fracasos entorno a su política migratoria.

Por un lado, Donald Trump pronuncia un discurso empático y trascendente, conciliador y bipartidista. Y en cuestión de horas la retórica cambia radicalmente hasta llamar al líder demócrata del Senado, Chuck Schumer un “desagradable hijo de puta” y a Joe Biden, el exvicepresidente, como un “tonto”. Para luego, en su discurso del Estado de la Unión, llamar a los estadounidenses a “reavivar los lazos de amor, lealtad y memoria”.

¿Habrá quienes le crean? Por supuesto que sí. Las encuestas lo confirman. No obstante, los votos, así como los elogios se han ido desvaneciendo conforme pasan los días y mantiene su discurso de odio hacia los migrantes. Dos años después de haber asumido el manto presidencial, muy pocos creen que Trump esté por girar de la derecha populista al centro político.

TE RECOMENDAMOS LEER:  AMLO reconoce que en gobiernos locales todavía hay corrupción

¿Es Trump un presidente con un poder que se desvanece rápidamente? Las señales están a la vista de todos. Su discurso del Estado de la Unión se dio una semana después de ceder ante la aplanadora demócrata en el Congreso para reabrir el gobierno después de un cierre récord de 35 días sin haber asegurado ni un centavo de los fondos que se necesitan para construir el muro.

México y la nueva campaña de Trump

La política exterior de México, fiel a los principios de no intervención y de autodeterminación de los pueblos, ha evitado referirse al tema del muro, hartamente explotado por el presidente en campaña, Donald Trump.

El propio presidente Andrés Manuel López Obrador refiere: “no vamos a pelear con el presidente Donald Trump”; al contrario, asegura que su estrategia estará fundamentada en “convencer y explicar el plan (de México) para atemperar el fenómeno migratorio”.

No obstante, los especialistas del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN), Jorge Luis Valdés y Roberto Zepeda manifiestan que la estrategia de neutralidad es inefectiva frente a un mandatario que solo ha tenido un posicionamiento destructivo frente a México.

La posición de México ha restado visibilidad mediática al tema migratorio y a los embates electorales de Trump. El tema se reduce a esporádicas frases en la conferencia matutina del presidente López Obrador, sin llegar a un posicionamiento de reclamo; al menos no al nivel de confrontación que mantuvo el presidente Enrique Peña Nieto.

ssc

Economía

El gran encierro derrumba la fantasía petrolera en el mundo… y México

fantasia_se_derrumba, Fantasía, 38 kb, petrolera, fantasía, derrumba
Foto: Especial.

Los precios internacionales del crudo pasan por las peores dificultades registradas en el siglo, consecuencia de la incertidumbre que genera en los mercados financieros El Gran Confinamiento a causa de la pandemia por el coronavirus. La pregunta es crítica: ¿Se acabó la fantasía petrolera para el mundo?

Santiago I. Soriano Condado

Ni regalado lo querían. De ese tamaño fue el fondo que el petróleo tocó a mediados de abril, justo cuando la pandemia del coronavirus azotaba con toda su fuerza a Europa y América del Norte.

El crudo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) para entrega durante mayo inició el lunes 20 de abril con una cotización de 18 dólares por barril y pasó de forma estrepitosa a un negativo histórico nunca antes visto de -35.22 dólares al cierre de la jornada.

En consecuencia, la mezcla mexicana también sufrió el mismo efecto y cotizó también por primera vez en su historia en números negativos al colocarse en -2.22 dólares.

A pesar de que el efecto duró solamente un día su impacto podría ser de consecuencias irreparables para la mayoría de las economías petrolizadas en el mundo, incluida la del México gobernado por Andrés Manuel López Obrador.

Dicha sacudida al WTI también alcanzó al Brent, el petróleo de referencia europeo y del resto del mundo, que a pesar de no haber tocado precios negativos sí cayó un 8.90 por ciento en un mismo día.

Las razones de este golpe, marcan el camino hacia el futuro del petróleo cuando pase el encierro mundial por el coronavirus.

¿Por qué cayó tanto?

El principal factor de este desplome fue que el martes 21 de abril finalizó en Estados Unidos el plazo para cerrar los contratos de petróleo para entrega en mayo, lo cual significa que para entonces quien tenga un contrato así deberá cumplirlo y encargarse del petróleo que le será entregado ese mes.

Ante tal escenario, los compradores cayeron en desesperación por romper a como diera lugar dichos contratos y dárselos a quien quisiera guardar físicamente esos barriles.

En pocas palabras: hay mucho petróleo y las empresas ya no tienen dónde guardarlo. Literalmente preferían pagar para que se lo llevaran a seguir almacenándolo pues resultaría más costoso que el mismo precio del crudo, lo cual originó los históricos precios negativos de aquella jornada inédita.

Esto se sumo a el hecho de que los precios en el futuro inmediato serían más bajos que los actuales, lo que desde luego borra toda intención de comprar petróleo en estos momentos tan complejos.

TE RECOMENDAMOS LEER:  Amarillista la prensa fustiga a gobierno por plan sobre COVID-19: AMLO

Otro elemento que sumó en la caída libre del WTI está vinculado con que la capacidad física de almacenamiento de Estados Unidos se encuentra muy mermada por la acumulación de inventarios.

Saturación y demanda

De esta forma, la saturación de los inventarios y la caída de los petroprecios son consecuencia de el camino incierto que durante los últimos meses el mercado ha tomado por el efecto doble del exceso de producción y un paro súbito en la demanda.

Cabe recordar que desde que inició el 2020, los precios del crudo ya venían a la baja en consecuencia con el exceso productivo y la caída de la demanda en China, donde comenzó la crisis del coronavirus y con ello el freno a la actividad económica. Eran los primeros indicios de lo que ocurriría a escala global.

Pero lo que acabó por empeorar todo sucedió en marzo, mes en el que Rusia rechazó una propuesta de Arabia Saudita para reducir su producción en 1.5 millones de barriles diarios para tratar de evitar lo que finalmente sucedió.

Así, una guerra de precios entre árabes y rusos terminó por hundir el valor del petróleo, llevándose de por medio a las bolsas de todo el mundo en medio de una crisis de salud que a estas alturas aún no acaba por resolverse.

La negativa mexicana

Luego de que el jaloneo de negociaciones entre Moscú y Riad desató una guerra de precios, la Organización de Países Exportadores de Petróleo y aliados (OPEP+) tuvo que reunirse de emergencia para alcanzar un acuerdo… que casi se rompe gracias a México.

Sin embargo, gracias a la intervención de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, la OPEP+ logró acordar reducir en 10% por ciento la producción mundial petrolera a partir del 1 de mayo.

El gobierno de Andrés Manuel López Obrador se negó en un principio en reducir en 400 mil barriles diarios su producción, alegando que solamente eran posible 100 mil.

Durante­ una conferencia matutina en Palacio Nacional, el propio López Obrador dijo que la OPEP+ hizo esa petición, pero argumentó que la diferencia con México es que su producción no era como la de Arabia Saudita, que produce 12 millones de barriles.

TE RECOMENDAMOS LEER:  Maestra daba a alumnos panecillos hechos con semen de su esposo

En ese contexto, él mismo informó que negoció con el presidente Trump para que Estados Unidos absorbiera los barriles que México finalmente no redujo a cambio de que después serían reembolsados.

Todo esto sucedió ocho días antes de que las empresas comenzaran a pagarle a terceros para que se llevaran el petróleo de sus almacenes.

Quizá ya era tarde

De acuerdo con el economista petrolero venezolano José Toro Hardy en declaraciones concedidas a la BBC, el acuerdo de la OPEP+ probablemente llegó tarde, ya que un recorte de 9.6 millones de barriles diarios es insuficiente porque es mucho menor a la caída de la demanda que se ha generado desde que la situación del coronavirus detonó en Asia.

“En este momento, prácticamente todo el planeta está en cuarentena. No hay consumo de gasolina en los autos, en los aviones, en los buques. La caída de la demanda ha sido tan brusca que se presentan distorsiones muy fuertes”, asegura el sudamericano.

Aunque poco a poco la oferta y la demanda se recuperarán, no es posible saber cuándo pasará hasta que el mundo sepa que finalmente ha controlado la epidemia.

Tras el cataclismo, los precios se recuperaron y operaron de nueva cuenta en números positivos, en gran medida porque existe la nueva esperanza de que la reactivación económica sucederá pronto.

El caso mexicano

Sin embargo, lo que ocurrió ya con el petróleo será un duro golpe para los productores y es probable que borre del mapa de producción a los que sumen dos variables: ser ineficientes y cuyos costos de producción sean muy elevados.

En términos reales, el impacto de la caída en la economía mexicana aún está por verse, especialmente si se toma en cuenta que la actividad petrolera del país es de apenas el 4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), lo cual es 50 por ciento menor a lo que representaba hace 10 años.

A esto se suma que México contrató una cobertura petrolera para 2020, misma que cubre un precio de 49 dólares por barril con el objetivo de protegerse ante la inevitable fluctuación de precios y de esta manera garantizar los ingresos.

El gran “pero” está en el plan económico de López Obrador, donde la extracción de crudo es una de las principales prioridades junto al rescate de Pemex, que sigue atravesando una crisis de producción desde hace décadas, misma que ha ido en declive con el aumento de la misma desde que arrancó el sexenio en 2018.

TE RECOMENDAMOS LEER:  Por crisis, crimen organizado ofrece "mejores empleos" a gente sin trabajo

Esto también choca con datos del Banco de México (Banxico), los cuales revelan que el petróleo de nuestro país actualmente se colocó a mediados de abril en los precios más bajos desde hace casi 22 años.

Actualmente, el escenario no es más alentador, pues para mayo, mes en que inicia la reducción petrolera acordada con la OPEP+, la mezcla mexicana cerró el primer día en 12.5 dólares, es decir apenas 307.53 pesos por barril.

Las pérdidas de Pemex

Por si fuera poco, la empresa productiva del Estado perdió medio billón de pesos de enero a marzo de 2020, lo cual fue superior a todas las pérdidas de 2019 y, además, es también mayor a todo su presupuesto para este año.

Pemex reportó ante la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) una pérdida de 562 mil 250 millones de pesos (mdp) frente a los 346 mil mdp registradas el año pasado.

La razón por lo que esto pasó, dijo en su reporte trimestral de resultados, fue por l a debilidad del peso frente al dólar que ocasionó una pérdida cambiaria por 469 mil mdp.

“Esta partida de valuación o virtual, es decir, no implica salidas de flujo de efectivo”, declaró la compañía en el documento.

Para colocarlo en contexto, Pemex recibió un presupuesto de 523 mil 400 mdp para 2020, según los criterios generales de política económica de Hacienda. La empresa reportó la semana pasada un recorte de 40 mil 500 millones ante la crisis de precios que vive el sector petrolero.

Asimismo, sus ventas totales disminuyeron 20.3 por ciento a 320 mil mdp por las menores ventas nacionales y de exportación.

El documento también refiere que “las variables más importantes que explican esta situación son la caída del precio de la mezcla mexicana de exportacion y menores precios de rerferencia de gasolinas y diésel“.

Ante ese panorama, el mundo y México quizá resienten el fin de una era a la que todos se resistirán renunciar. Otra realidad que el coronavirus ha transformado cuando nadie estaba listo para ello.

Seguir leyendo

Reporte Nivel Uno No. 110

Anuncios

Política

Anuncios

CDMX

Anuncios

Tienes que leer