Conecte con nosotros

Hemeroteca

El dilema de la polarización: ¿Ser chairo o fifí?

Publicado

chairos_fifis, fifis, 88 kb, chairos, chairo

Han pasado meses, pero la polarización persiste en lo que pudiera ser una lucha de clases que se resume en dos términos: chairo o fifí, palabras que hoy equivalen a ser o no ser, estar o no estar, pertenecer o no hacerlo… pero ¿qué hay más allá de esta segregación sociopolítica?

| Santiago I. Soriano Condado

LEER REVISTA COMPLETA AQUÍ

La historia nos lo ha contado más de una ocasión: nos dividimos según nuestra conveniencia o preferencia social, política, ideológica, etcétera.

Ejemplos de ello sobran en el mundo. Durante la segunda guerra mundial, fueron los Aliados en contra del Eje Berlín-Tokio-Roma (mejor conocido como el Eje del Mal).

Durante el México del siglo XIX, se enfrentaron los Liberales, encarnados en José María Luis Mora, Guillermo Prieto, Ignacio Comonfort y el más icónico de todos: Benito Juárez, solo por mencionar algunos, en contra de los Conservadores que se abanderaron en las figuras de Lucas Alamán, Antonio Haro, Juan Nepomuceno Almonte, Miguel Miramón y varios más.

Los héroes de los Liberales fueron el cura Miguel Hidalgo y Costilla, junto al tlatoani azteca Cuauhtémoc, el águila de cae. Sus traidores favoritos son Hernán Cortés y Agustín de Iturbide.

En el caso de los Conservadores es todo lo contrario. Sus máximos son el emperador mexicano y el conquistador de Tenochtitlán, mientras que el independentista y el héroe azteca son merecedores de su repudio.

Ya en el México contemporáneo, fueron los priistas (específicamente los partidarios de Carlos Salinas de Gortari) en contra de los cardenistas. Luego fueron esos mismos tricolores en contra de los zapatistas. Años después, fueron priistas contra panistas, siendo la figura de Vicente Fox la del “libertador” que los “echó” de Los Pinos.

Luego fueron panistas (calderonistas) contra perredistas (o, especialmente, todos los lopezobradoristas). Posteriormente, de nuevo, los priistas se sumaron ahora eran ellos de nuevo contra los del Sol Azteca que aún estaban con el ahora presidente de México.

¿Qué es un chairo?

Fue durante aquellos años que comenzó la batalla ideológica de los chairos. Pero ¿qué son? Sin matices clasistas son un grupo orientado a la izquierda que busca cambios sociales y, primordialmente, tomar las luchas que den prioridad a los pobres y cualquier minoría. Normalmente (mas no siempre) ellos forman parte de dichos grupos vulnerables.

Entonces llegó el 2018 y una palabra se puso de moda en boca del puntero y posterior ganador de la elección presidencial: fifí.

¿Qué es un fifí?

¿Qué es un fifí? De acuerdo con el Diccionario de la Real Academia Española (RAE), es un término coloquial que se utiliza especialmente en nuestro país, al igual que Argentina, El Salvador y Uruguay, para referirse a cualquier persona presumida que se ocupa de seguir las modas.

Otros términos aseguran que es aquella persona con modales y actitudes delicadas o exageradas. Hoy, es un grupo que tiende al conservadurismo de derecha que insiste en mantener sus privilegios. También se les suele llamar derechairos.

En resumen: los jodidos contra los empoderados, los que el sistema ha pisoteado contra los que se han beneficiado de él.

La insana polarización

Son varios los expertos que coinciden en que durante las campañas electorales es normal que se presente la polarización, pero cuando esta se impregna en los estratos sociales y, además, forman parte del discurso cotidiano es algo distinto que se acerca mucho al clasismo o racismo.

Ejemplo de ello fue la consulta popular para decidir el futuro del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), donde finalmente el resultado ganador fue por cancelar el proyecto de Texcoco para darle cabida al de Santa Lucía. Fue normal que en días previos leer y escuchar argumentos como “si no viajas, no votes en la consulta” o “si no eres ingeniero no debes participar”, infiriendo que existen mexicanos de primera o de segunda, donde unos tienen más derechos que otros.

De forma contraria, también hubo quienes dijeron que “a mí no me beneficia el aeropuerto porque nunca viajo” o “pues si quieren viajar que paguen más”. Postura insana y que, en ambas vertientes, se parecen más bien a discursos coloniales o con los cuales se justificaron atrocidades como el Holocausto judío o el Apartheid sudafricano.

Divide et impera

Conservadores mezquinos. Fifís. Los de derecha. Esos fueron los términos utilizados en más de una ocasión por el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien desde el 1 de diciembre gobierna para chairos y fifís, con todo el poder que los últimos pueden poseer y, al mismo tiempo, el empuje incuestionable que los primeros le otorgaron en las casillas electorales. Pero a ellos se les suman aquellos que no son ni lo uno ni lo otro y quedan en medio, esperando que este enfrentamiento cansino, de alguna forma, se convierta en reconciliación… si es que hay manera.

LEER REVISTA COMPLETA AQUÍ

Hemeroteca

AMLO: Entre la espada (arancelaria) y la pared (migratoria)

Publicado

el

amlo_aranceles_migra, AMLO, 48 kb, Aranceles, Migrantes
Foto: Especial.

Desde octubre de 2018, México atraviesa una crisis migratoria sin precedentes en su historia como puente entre Centroamérica y Estados Unidos. A la par, los norteamericanos amagaron con tomar severas medidas comerciales que causarían gran daño a la economía nacional. El dilema, pues, ha colocado a la 4T entre la espada y la pared.

| Santiago I. Soriano Condado

portada_rn90, AMLO, 39 kb, Migrantes

Una encuesta de El Financiero revela que los mexicanos han adoptado una actitud por demás xenófoba. Un 63 por ciento de los encuestados manifestó su abierto apoyo a que el gobierno de AMLO le cierre la frontera a los migrantes centroamericanos que buscan pasar por México hacia Estados Unidos.

El rechazo se acentuó desde que Donald Trump amenazó con imponer aranceles a las exportaciones mexicanas en su país, lo cual provocó una negociación que desembocó en un plan migratorio que, aunque tiene el respaldo popular y en el discurso se ha buscado legitimar ante la opinión pública, evidencia el drama de un fenómeno mundial como lo es la migración.

Números del Centro de Análisis de Datos sobre la Migración Mundial 2018, de las Naciones Unidas, destacan que en todo el mundo hay 258 millones de migrantes internacionales. De este universo, 150 millones son trabajadores; 25.4 millones son refugiados registrados y 36.1 millones son niños.

Del total, un 26 por ciento de la población migrante está acogida en América, sólo por detrás de Asia (31 por ciento) y Europa (30 por ciento).

TE RECOMENDAMOS LEER: Mexicanos apoyan cerrar la frontera a migrantes centroamericanos: encuesta

En lo que a Centroamérica respecta, el flujo migratorio ha ido en aumento y esto provocó a Trump.

De acuerdo con la Oficina Regional de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en San José, Costa Rica, durante el primer trimestre de 2018 países como Guatemala, Honduras tuvieron un repunte en el número de nacionales que fueron presentados ante autoridades migratorias mexicanas, en comparación a 2017.

En el caso específico de guatemaltecos y hondureños el número se incrementó 67 y 82.3 por ciento respectivamente.

En total, de enero a marzo de 2017, 20 mil 010 migrantes centroamericanos fueron presentados; en enero a marzo de 2018, la cifra fue total fue de 30 mil 423.

TE RECOMENDAMOS LEER: Guardia Nacional ha disminuido presencia de migrantes en Ciudad Juárez

La situación en verdad se volvió apremiante en octubre de 2018, cuando las caravanas migrantes hicieron su irrupción de forma mediática, mas no histórica, pues mucho antes de que se robaran las cámaras por la forma en que rompieron cercos e ingresaron al país desesperadamente, ya cruzaban por México rumbo a Estados Unidos.

Ese momento coincide con el aumento del rechazo de los mexicanos a los migrantes centroamericanos, lo cual responde a la exposición en medios de las imágenes violentas.

El llamado del presidente, sin eco

En reiteradas ocasiones, AMLO ha tomado la plaza pública para desde ahí llamar a los mexicanos para que reciban y abracen a los migrantes centroamericanos, pero el discurso de rechazo no ha cesado.

Comentarios en redes sociales, pláticas casuales e incluso en el argumento de la oposición al gobierno federal, muestran un inequívoco tufo de xenofobia.

“Primero que apoyen a los mexicanos”, se escucha y lee cuando se publican noticias de los planes del gobierno federal.

Tras el anuncio del pasado 20 de junio, cuando AMLO y el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunciaron una inversión de 30 millones de dólares para mitigar las causas socioeconómicas de la migración, la oposición reprochó que el gobierno de México entregue recursos a Centroamérica, mientras se los retira a planes como las estancias infantiles o al sector salud, bajo el precepto de la austeridad republicana.

TE RECOMENDAMOS LEER: En primeros 6 meses de AMLO, han pasado medio millón de migrantes por México

Pese a ello, el mandatario nacional ha insistido en que es anticristiano rechazar a los que por necesidad salen de su país buscando un futuro menos desolador. Pero de nada ha servido el llamado, pues nadie lo ha atendido.

En la ya citada encuesta del Financiero, al 63 por ciento que apoya cerrar definitivamente la frontera, se suma otro segmento del 60 por ciento que cree que el gobierno de AMLO no debe aceptar a los migrantes centroamericanos que lleguen a la frontera norte y que permanezcan en nuestro país hasta que se resuelvan sus peticiones de asilo en Estados Unidos.

Se sienten más seguros en México

La Guardia Nacional, el cuerpo policiaco creado por AMLO para combatir la inseguridad en México, tiene desplegados 6 mil 300 elementos para apoyar al Instituto Nacional de Migración (INM) en la contención del flujo migratorio en 23 municipios de la frontera sur.

Pese a que esta medida es para evitar represalias comerciales con Estados Unidos y, en palabras del canciller Marcelo Ebrard, una medida prevista por la ley mexicana, pues no se le puede permitir el paso a nadie sin saber quién es y a dónde va, ha encendido las alarmas de las organizaciones pro migrantes y las comisiones de Derechos Humanos tanto nacionales como regionales.

Los elementos militares están desplegados en 23 municipios de Chiapas, Tabasco, Campeche y Quintana Roo, que colindan con Guatemala y Belice.

TE RECOMENDAMOS LEER: Guardia Nacional “caza” migrantes en calles, centrales y camiones

“La Guardia Nacional trabajará con las autoridades migratorias para atender a los extranjeros desde un enfoque de protección a los derechos humanos”, ha dicho el secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo, como una promesa implícita de que no habrán abusos, ni malos tratos para quienes crucen hacia Estados Unidos.

Especialmente cuando los migrantes también padecen robos, extorsiones, secuestros e incluso hasta la muerte por parte de autoridades y el crimen organizado.

Pese a ello, los testimonios de los que no logran pasar a EUA indican que se sienten más seguros en territorio mexicano que en sus países de origen.

Guatemala, Honduras y El Salvador conforman la zona geográfica conocida como el Triángulo Norte de Centroamérica, y solamente en 2018, entre los tres, sumaron más de 9 mil homicidios dolosos.

En 2018, México sumó el año más violento de su historia con 34 mil 202 personas asesinadas.

Sí, aquí se sienten más seguros.

El inevitable efecto dominó

El nuevo endurecimiento de la crisis migratoria en México representará un reto para los países de origen de los migrantes, dando pie así una crisis regional de alto impacto.

Así lo asume el director del Observatorio de Migraciones Internacionales en Honduras, Rolando Sierra Fonseca, quien afirma que la posición de nuestro país ante la amenaza de Trump generará que aumente el número de migrantes retornados.

Tal situación ocasionará una nueva tensión al gobierno de Honduras (y a las de todos los países centroamericanos que expulsan migrantes), pues representará el reto de reinsertarlos en sus comunidades, las mismas de las que salieron para buscar una vida mejor.

TE RECOMENDAMOS LEER: Papa Francisco elogia a México por ser “tan acogedor con los migrantes”

A ello también se debe sumar que el plan migratorio mexicano hará que se incrementen los conflictos fronterizos, pues hasta ahí llegarán personas no solamente personas del Triángulo Norte de Centroamérica, sino de otros países de América, Asia y África.

El reto de AMLO, el canciller Ebrard y todas las autoridades inmiscuidas en el plan migratorio es, por una parte estar pendiente del capricho de un Donald Trump que ya está en campaña de reelección y por el otro, contener el flujo migratorio, ya sea cerrándoles el paso o permitiendo que se queden en México, con todo el costo social, político y económico que eso conlleva.

Seguir leyendo

Revista Digital

Anuncios
Anuncios

Política

Anuncios

CDMX

Anuncios

Tienes que leer