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Gasto Público

Publicado

Fausto Kubli- García, 54 KB, Gasto Público
Reporte Nivel uno

Se entiende como gasto público a todo el conjunto de erogaciones que hace un Estado y que comprende todas las actividades sustantivas de carácter público, así como las que son resultado de las relaciones con el sectores privado y social, cuyo eje debiera estar centrado en el interés público. De esta manera, el gasto público se refleja en el Presupuesto de Egresos de la Federación y en los presupuestos locales.

El concepto de administración pública deriva de este término por lo que se refiere a la aplicación de estos recursos para seguir los fines del Estado. Por otro lado, los ingresos que requiere el Estado para solventar el gasto público provienen de varias fuentes: impuestos, actividades económicas públicas, contribuciones especiales, comercio exterior, asociaciones público-privadas, empresas públicas, préstamos.

El erario público debe comprender el funcionamiento de las instituciones del Estado, los poderes de la Unión, todos los organismos autónomos, las universidades públicas; cubre el ámbito local y municipal, así que desde las banquetas hasta las armas de los militares, pasando por las calles y los edificios públicos: el presupuesto es el poder económico del poder público. Para la aplicación de los recursos se sectorizan las actividades en políticas públicas, de igual manera, de todas variedades: política fiscal, política ambiental, política de seguridad social, política criminal y un grande etcétera.

De igual manera, deberá haber una serie de programas específicos para lograr determinados objetivos que en particular forman parte de políticas determinadas. Asimismo, uno de lo grandes retos del Estado moderno es lograr que todo su caudal económico sea destinado de manera transparente a satisfacer derechos inherentes a las personas, estos derechos -normalmente llamados sociales- son reconocidos mundialmente y están asociados a una serie de estrategias y actividades que deban conducir a su cumplimiento.

También controvertido es el debate sobre “el estado de bienestar” que hace referencia a la inclusión de servicios públicos prioritarios en el gasto público. Por otro lado, el gasto público debe estar ceñido a normas jurídicas con la intención de que los actos de autoridad y la aplicación de recurso estén ampliamente fundados y se cumplan con el irrestricto apotegma del “Estado de Derecho”. También hay que destacar que la ruta de los recursos públicos debe estar marcada por el interés público, es decir, todo lo que se gaste en las miles de instancias públicas debe obedecer al bien común.

Ninguna economía del mundo está exenta de tener problemas con el gasto público. Adyacente a la aplicación de los recursos existe la corrupción en todas sus formas y posibilidades, y combatirla también resulta costoso. La mala administración o el llamado “mal gobierno” es mas notorio en circunstancias como la mexicana. En esta transición se están evidenciando los dispendios permitidos y legales de los recursos públicos y que también están dentro de este concepto de gasto público.

En muchas ocasiones, el gasto público se enmarca en relaciones perversas entre los sectores público, privado y social en una especie de extorsiones y sobornos. La aplicación del gasto público en estas circunstancias se encuentra en una espiral de corrupción.

Los programas sociales se convierten en clientelares y constituyen trampas de pobreza en donde el “beneficiario” no logra crear un ciclo económico independiente de subsistencia. Si bien los recurso públicos son una herramienta para detonar económicamente algunos sectores, la realidad es que no se logra tal arranque y solamente se generan dependencias que exorcizarlas es socialmente más costoso.

Desde la funesta nacionalización de los bancos -que ilustra magistralmente la cineasta Luciana Kaplan en el documental 1982 La decisión del presidente,- se fue un primer motor de la economía nacional y a la fecha no ha regresado: la banca de desarrollo. Los servicios financieros son fundamentales para que se abran oportunidades de negocios, inversiones, ciclos económicos.

Los créditos que ofrece el enorme elenco de bancos son para consumir y no para producir. Sin embargo, la actividad financiera existe y se trasladó al gasto público, pero de una manera que tampoco es productiva.

El financiamiento que otorga el gobierno tiene –en muchos casos- consecuencias negativas. La persona o corporación que recibe dinero no lo invierte, lo gasta, lo consume y no lo desarrolla porque sabe que no habrá quien lo cobre. Si existiera un marco de banca de desarrollo en el que los financiamientos fueran accesibles y los pagos debieran cumplirse, seguramente los resultados serían distintos.

El obligado sabría que su negocio tendría que ser productivo para poder liquidar sus adeudos. Sin embargo, mientras el poder público sea quien financia proyectos, la productividad tendrá pocos resultados.

El gobierno en ocasiones parece un enorme cajero automático en donde los recursos normalmente no tienen retorno. Los apoyos están diseminados en muchos sectores y el goteo de recursos cubre campesinos, ejidatarios, sindicatos variopintos, pequeñas, medianas y grandes empresas, científicos, constructoras, estudiantes, personas de la tercera edad, menores, artistas. Esto es, el gobierno hace un repartidero de dinero y no necesariamente tiene que ver con la satisfacción de derechos sociales. “Destetar” a todos los sectores que a la fecha cuentan con apoyos podría desencadenar movimientos sociales críticos.

La mala ejecución del gasto público hace aflorar paradojas como las que vivimos en México, en donde existe pobreza extrema en medio de la abundancia. En términos reales, en los escenarios de pobreza, más que prebendas deben romperse ciclos a partir de la puesta en marcha de estrategias que satisfagan lo más elemental, por ejemplo, el derecho de acceso a servicios de salud, el acceso a la educación de calidad, la comunicación, los microfinanciamientos.

Finalmente, no cabe la menor duda de que no podemos generalizar, sin embargo, el gasto público debe cuidarse y aplicarse en los sectores que lo requieran, a partir de análisis y no caprichos. Insistimos que debe reposar en la transparencia, la rendición de cuentas y, sobretodo, en el interés público.

Deportes

Comité Olímpico Mexicano ya no dará hospedaje ni comida a deportistas

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comite_olimpico, Comité Olímpico Mexicano, 56 kb, deportistas
Foto: Cuartoscuro.

MÉXICO.- Debido a la falta de presupuesto, el Comité Olímpico Mexicano (COM) anunció que dejará de proveer hospedaje, alimentación y atención médica a los deportistas que integran sus distintas federaciones.

A través de una circular difundida de manera interna y que filtró el semanario Proceso, el presidente del COM, Carlos Padilla Becerra, informó que el Centro Deportivo Olímpico Mexicano (CDOM) cerrará de manera parcial a partir del 31 de julio de este año, por ende, los citados servicios quedarán suspendidos de manera infefinida .

Ya es imposible mantener los servicios de hospedaje, alimentación y atención médica que se ofrecen. Dado lo anterior se ha tomado la difícil decisión de suspender por completo y en forma indefinida dichos servicios a partir del 31 de julio, agradeciendo sean tan amables en cancelar, suspender y/o retirar todas sus reservaciones a partir de esta fecha”.
Comité Olímpico Mexicano

De 2012 a la fecha, el Comité Olímpico Mexicano ha subsistido gracias a los recursos que el titular de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) en turno le ha asignado. Por ejemplo, en el cuatrienio que comenzó en 2008 la asociación civil recibió 80 millones a través de la Secretaría de Educación Pública (SEP).

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Sin embargo, los actuales ajustes presupuestales derivaron en que la dirigente de la Conade, Ana Gabriela Guevara, todavía no haya asignado una partida presupuesta al COM; cabe señalar que la citada Comisión sufrió un recorte de 70 millones de pesos en el presente año.

Es por ello que Guevara reveló este martes que pediría una ampliación presupuestal por 500 millones de pesos en aras de concluir satisfactoriamente el 2019, toda vez que, según la funcionaria, no existe el suficiente dinero para operar el organismo.

Inclusive y como se dice en el documento referido en un inicio, Padilla Becerra ha sostenido negociaciones con la SEP y la Secretaría de Hacienda en aras de obtener los recursos necesarios, pero hasta ahora no ha existido ningún arreglo.

“Mantenemos la firme intención de encontrar soluciones para que esta situación pueda revertirse rápidamente y evitar así que afecte el desempeño de los atletas que nos representarán en diversas lides deportivas durante 2020, incluyendo los Juegos Olímpicos de Tokio”, dijo el Comité Olímpico Mexicano.

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