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Opinión

La crisis por el aire que se pelea en el asfalto

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Jorge Albarrán, 72 KB, aire
Reporte Nivel Uno

El tiempo se asfixia en el tráfico de la capital mexicana, en ese intervalo donde nos agotan los espacios muertos que parecen prolongarse en ríos de nada y materializarse en síntomas de estrés crónico que escupe insultos y maldiciones en un desesperado intento por desahogarse… aunque sea en balde, aunque ya no signifiquen nada. Y en medio del ruido de los cláxons y las mentadas de madre surge una discusión que a diario parece intensificarse con el uso de discursos cada vez más radicales: es la discusión por el uso del espacio público, más específico, la guerra no firmada de los cochistas contra los bicicleteros.

En las redes sobran los testimonios de automovilistas soberbios que no respetan los señalamientos ni los espacios exclusivos, los que acusan al ciclista, los que les arrojan el carro encima y se defienden con el argumento de que las calles son para los autos (como si éste fuera el único medio legítimo para transportarse), y los de las bicis son los intrusos, los sobrados, los otros. “No están en París”, se escucha a diario en el ajetreo de esta ciudad caótica por autodeterminación.

Los ciclistas, las aparentes víctimas de esta discusión, se adueñan de los beneficios ecológicos del motor humano y desde ahí justifican el meterse entre los carros, andar sobre las aceras, no respetar el sentido vial e incluso pasar por alto la preferencia que tiene el peatón que camina sobre un paso PEATONAL.

En ambos bandos abundan las muestras de irresponsabilidad y se propagan los discursos de odio como dardos que apuntan directo al sinsentido. Al final, dos cosas son muy claras en ambas posiciones: los automóviles sí contaminan mucho y en la capital mexicana no existe la cultura vial para poder andar en bicicleta con absoluta seguridad. Aún así, ambos medios de transporte son válidos para enfrentar las distancias cotidianas.

Aunque también es necesario reconocer que muchas ciudades enfrentan en la actualidad una seria crisis de movilidad. En el caso particular de la Ciudad de México, es irreal que se consideren normales los traslados de más de una hora, los embotellamientos diarios, el transporte público relleno de gente o el aumento en el número de ciclistas atropellados. El panorama exige la necesidad de reajustar el debate que muchas veces parece limitarse al “carros contra bicis”, y de esta forma comenzar a encontrar soluciones al problema de la movilidad urbana.

No sólo por el caos urbano que se genera, también se deben tomar en cuenta otras dos cuestiones esenciales, la primera la explica la activista Areli Carreón: “debemos enfocarnos en qué vamos a hacer ante esta dependencia absoluta hacia los combustibles fósiles en un entorno global en donde sabemos, es un hecho incontrovertido, que se va a agotar ese petróleo”. La segunda es que la OCDE estima que para el 2050 la contaminación del aire se convertirá en la principal causa de mortandad a nivel global.

Entonces la bicicleta sí puede funcionar como una alternativa ante el complicado escenario, porque, como dice Galeano: “no envenena el aire, ni contamina el silencio, ni tapona las calles”. Se vuelve el motor de dos piernas una forma de volver más eficientes los traslados, de ahorrar tiempos muertos, de aliviar el estrés y de combatir las imposiciones de algo que se asemeja mucho a un colonialismo mental ¿o acaso el auto no es, en algunos casos, una suerte de imposición cultural?

Por supuesto, para que la bicicleta funcione como una opción viable se debe comenzar por la creación de una cultura vial que se fortalezca con el respeto entre todos los usuarios del espacio público, dejar de propagar los discursos de odio que se esparcen como dinamita entre el calor sofocante de los embotellamientos y comenzar a entender que el carácter público de las calles implica la necesidad de compartirlas, porque a final de cuentas, las pagamos entre todos.

No se trata de una guerra de carros contra bicicletas, sino de comenzar a hacer válido el concepto de comunidad y asimilar que debemos echarnos la mano entre todos, porque se trata de buscar soluciones a una crisis que nos golpea desde lo inmediato del caos y el malhumor de las filas interminables de autos que se estacionan con el motor encendido; y desde la incertidumbre de un futuro que ya comienza a hacer palpable los estragos de un planeta que nos devoramos a diario.

Debemos de tomar en serio esta crisis por el aire para dejar de pelear en el asfalto.

Deportes

Comité Olímpico Mexicano ya no dará hospedaje ni comida a deportistas

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comite_olimpico, Comité Olímpico Mexicano, 56 kb, deportistas
Foto: Cuartoscuro.

MÉXICO.- Debido a la falta de presupuesto, el Comité Olímpico Mexicano (COM) anunció que dejará de proveer hospedaje, alimentación y atención médica a los deportistas que integran sus distintas federaciones.

A través de una circular difundida de manera interna y que filtró el semanario Proceso, el presidente del COM, Carlos Padilla Becerra, informó que el Centro Deportivo Olímpico Mexicano (CDOM) cerrará de manera parcial a partir del 31 de julio de este año, por ende, los citados servicios quedarán suspendidos de manera infefinida .

Ya es imposible mantener los servicios de hospedaje, alimentación y atención médica que se ofrecen. Dado lo anterior se ha tomado la difícil decisión de suspender por completo y en forma indefinida dichos servicios a partir del 31 de julio, agradeciendo sean tan amables en cancelar, suspender y/o retirar todas sus reservaciones a partir de esta fecha”.
Comité Olímpico Mexicano

De 2012 a la fecha, el Comité Olímpico Mexicano ha subsistido gracias a los recursos que el titular de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) en turno le ha asignado. Por ejemplo, en el cuatrienio que comenzó en 2008 la asociación civil recibió 80 millones a través de la Secretaría de Educación Pública (SEP).

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Sin embargo, los actuales ajustes presupuestales derivaron en que la dirigente de la Conade, Ana Gabriela Guevara, todavía no haya asignado una partida presupuesta al COM; cabe señalar que la citada Comisión sufrió un recorte de 70 millones de pesos en el presente año.

Es por ello que Guevara reveló este martes que pediría una ampliación presupuestal por 500 millones de pesos en aras de concluir satisfactoriamente el 2019, toda vez que, según la funcionaria, no existe el suficiente dinero para operar el organismo.

Inclusive y como se dice en el documento referido en un inicio, Padilla Becerra ha sostenido negociaciones con la SEP y la Secretaría de Hacienda en aras de obtener los recursos necesarios, pero hasta ahora no ha existido ningún arreglo.

“Mantenemos la firme intención de encontrar soluciones para que esta situación pueda revertirse rápidamente y evitar así que afecte el desempeño de los atletas que nos representarán en diversas lides deportivas durante 2020, incluyendo los Juegos Olímpicos de Tokio”, dijo el Comité Olímpico Mexicano.

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