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Increíble: En estos 70 países todavía es ilegal ser gay o lesbiana

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MÉXICO.- Desde hace años, de forma periódica, la Asociación Internacional de Gays, Lesbianas, Bisexuales, Transexuales e Intersexuales (ILGA por sus siglas en inglés) publica un informe en el que destaca los dos grupos de países que hay en el mundo: los que criminalizan a través de sus leyes a las personas LGBTI (sobre todo a lesbianas y gays), y a los que no lo hacen.

Así, con la nueva publicación Homofobia de Estado 2019 dio a conocer los resultados que aunque van a paso lento, avanzan hacia la igualdad de derechos.

De acuerdo con la información aportada por la edición 17 del informe, en 70 países ser gay o lesbiana aún se considera ilegal, mientras que en 123 no existen leyes que lo penalicen.

En el informe difundido el pasado miércoles en la reunión anual de la Organización de las Naciones Unidas que tiene lugar en Aotearoa, Nueva Zelanda, destacan  India, Trinidad y Tobago y Angola que eliminaron las penosas prohibiciones que aún mantenían en contera de la diversidad sexual hasta el 2017, año en que fue publicada la entrega anterior del documento.

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Además de contemplar las leyes prohibitivas sobre la orientación sexual y las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo, el informe hace un análisis de cómo los derechos civiles avanzan hacia la equidad. En este sentido, del 2017 a la fecha, 26 países se han sumado a la lista de los que permiten el matrimonio igualitario, entre ellos Australia, Malta y Alemania. 

También existe la categoría de las naciones que mencionan de forma explícita en su constitución la prohibición de la discriminación en razón de la orientación sexual. Este grupo se integra por Ecuador, Bolivia, Sudáfrica, México y Portugal, entre otros.

Tristemente, el número de países que castigan con pena de muerte las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo, no ha disminuido; aún  se mantiene en seis:  Arabia Saudí, Irán, Yemen, Sudán, 12 Estados de Nigeria y en algunos lugares de Somalia.

A esto, hay que agregar el listado de naciones en las que la homosexualidad puede alcanzar como pena máxima la muerte: Mauritania, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Pakistán y Afganistán. De este rubro recientemente salió Irak, pero continúa siendo un país que criminaliza de facto y persigue a los homosexuales bajo acusaciones de escándalo público, prostitución, entre otras.

En el mismo sentido, 26 países penalizan hasta con entre 10 años de prisión y cadena perpetua a las personas homosexuales; y en 31 alcanza una pena de hasta ocho años. Esto significa que uno de cada tres países (35%) castiga desde las instituciones ser LGBTI.

Aunque parecen que los avances son pocos y definitivamente resultan insuficientes, los progresos existen y hacen de este un mundo mejor. El caso más notable es el de India que despenalizó la homosexualidad en septiembre de 2018 haciendo que el número de personas sometidas a leyes homofóbicas disminuyera a 27 % de la población mundial.

– Actualmente 26 países cuentan con matrimonio igualitario y 27 más permiten otra forma de unión civil entre personas del mismo sexo.

– 72 protegen con leyes la situación laboral de lesbianas y gays.

– 39 castigan desde sus leyes la discriminación en razón de la orientación sexual.

– 28 permiten la adopción homoparental o lesbomaternal. 

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Reforma migratoria de Biden daría ciudadanía quien lleve 8 años en EUA

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Foto: Especial.

ESTADOS UNIDOS.- Joe Biden, presidente de Estados Unidos, implementará una reforma radical de las leyes de inmigración de la nación el día de su investidura, incluida una vía de ocho años hacia la ciudadanía para inmigrantes sin estatus legal y una expansión de las admisiones de refugiados, de acuerdo con The Washington Post.

Según dicho medio, la propuesta legislativa de Biden, que se enviará al Congreso el miércoles, también incluye un fuerte enfoque en abordar las causas fundamentales de la migración desde Centroamérica, una parte clave de la cartera de política exterior de Biden cuando se desempeñó como vicepresidente.

La pieza central del plan de Biden y la vicepresidenta electa Kamala Harris es la vía de ocho años, que pondría a millones de inmigrantes calificados en un estado temporal durante cinco años y luego les otorgaría una tarjeta verde una vez que cumplan con ciertos requisitos como verificación de antecedentes y pago de impuestos. Podrían solicitar la ciudadanía tres años después. Para calificar, los inmigrantes deben haber estado en los Estados Unidos el 1 de enero, una medida destinada a frenar cualquier apuro hacia la frontera.

Los beneficiarios de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia -que otorgó protecciones clave para los “soñadores”- y el programa de estatus de protección temporal para migrantes de naciones devastadas por desastres podrían solicitar una tarjeta verde de inmediato. Los detalles fueron descritos por funcionarios de transición que hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a hablar en público.

El plan del presidente ha sido recibido con elogios de los defensores de la inmigración y los legisladores demócratas que han trabajado duro para reformar el sistema de inmigración durante décadas. Pero también llega en un momento en que el Partido Republicano, liderado por el presidente Trump, se ha desplazado hacia la derecha en materia de inmigración, lo que complica los esfuerzos por lograr un acuerdo que pueda obtener suficiente apoyo republicano.

En un contraste significativo con la administración de Obama, que fue fuertemente criticada por la comunidad latina por no abordar la inmigración cuando los demócratas controlaban la Cámara, el Senado y la Casa Blanca al principio del mandato del presidente Barack Obama, Biden ha hecho de la inmigración su principal prioridad legislativa detrás de la situación provocada por la pandemia del coronavirus.

“Tener liderazgo hace una gran diferencia”, dijo el lunes el senador Robert Menendez en una entrevista. “No se puede lograr una reforma migratoria sin el liderazgo presidencial, y por lo que veo, la seriedad de su propósito al comenzar me da una muy buena sensación de que el presidente realmente va a usar capital para tratar de que esto suceda”.

El esfuerzo de Biden marcaría el intento más sustancial de una reforma migratoria integral desde que el Senado aprobó una ley en 2013, solo para que colapsara en la Cámara, luego controlada por los republicanos, al año siguiente. Después de ese colapso, la presión de los legisladores demócratas y los defensores de la inmigración empujó a Obama a realizar un esfuerzo de gran alcance destinado a proteger a los padres de hijos ciudadanos estadounidenses y titulares de tarjetas verdes en el país, pero esa acción fue bloqueada de inmediato en los tribunales.

Bajo Trump, el Senado controlado por el Partido Republicano intentó aprobar varias revisiones a las leyes de inmigración de Estados Unidos, impulsadas por el intento unilateral del presidente saliente de cancelar las protecciones temporales para los jóvenes inmigrantes. Trump finalmente fue rechazado por la Corte Suprema en su impulso para poner fin al DACA.

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Reporte Nivel Uno No. 115

Política

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