Conéctate con nosotros

Opinión

Entre supermanes y prefijos putamente bien usados

Carlos Organista, 76 KB,
Reporte Nivel Uno

“¡Déjenme! ¡Puto, puto, puto!”, grita una niña, en un video que circula en redes sociales desde el año pasado, mientras intenta librarse del sacerdote que le baña la cabeza con agua bendita al bautizarla con el nombre de Magdalena (¡vaya sacrilegio!).

Cuando era niño crecí pensando que esas palabras se llamaban groserías, “palabrotas”, porque así me dijeron los adultos. Pero el diccionario las llama malsonantes, porque suenan mal y ofenden al pudor y buen gusto. Las groserías eran más bien las que uno cometía por andarse expresando con ignorancia y falta de respeto, pues, como decía mi abuela, “siempre hay un tiempo y un lugar para cada cosa” y no hay necesidad de andar “hablando como carretonero” en todos lados.

Digo, tampoco es que me la pasara hablando con “malas palabras” todo el tiempo (como si hubiera “buenas palabras”). El problema es que uno crece con prejuicios, y cuando la Real Academia Española (RAE) dice que se puede usar “puto” como “prefijo intensificador” nos escandalizamos o nos unimos al revuelo sin saber qué significa exactamente.

Y luego andamos puteando a todos sin ton ni son o gritando en el estadio a los porteros cuando despejan el balón, justificándonos con nuestro excelente conocimiento de la gramática española solo porque lo leímos en Twitter.

A estas alturas, gracias a los tuits y aclaraciones de la RAE sabemos que si queremos usar frases mileniales como: “Eres un puto crack” o “Eres el puto amo”, podemos emplearlas, aun cuando no seamos españoles, ya que funcionan como “intensificador positivo” y están bien construidas gramaticalmente. Pero ¿realmente sabemos por qué?

Si bien la RAE no explica en sus tuits aquello de los prefijos intensificadores, de acuerdo con un artículo de la profesora Josefa Martín, de la Universidad Autónoma de Madrid, “la intensidad supone una mayor carga intencional, emotiva o cuantitativa del contenido significativo de una palabra”. O sea, nos sirven cuando queremos decir que algo es mucho más bueno o malo de lo que pensamos.

Por ejemplo, si algo es muy barato o baratísimo podemos decir en una sola palabra y de manera diferente, agregándole un prefijo, que es superbarato, rebarato, ultrabarato, “archirrequetebarato”… o putobarato (por más raro que eso nos suene en México y Latinoamérica).

Por otro lado, es posible también usar la palabra “putamente” como adverbio, en el sentido de “muy”; tal es el caso de “putamente barato”. Pero, ojo, no es lo mismo putobarato o putamente barato que puto barato. En el primer sentido estamos diciendo que algo es “muy barato”; pero en el segundo, estamos usando puto como sustantivo, es decir, como prostituto, y ante ello el chanclazo de mamá o de la abuela es putamente inminente por groseros.

Y es que, por más que deseemos justificar nuestras “peladeces”, puto no deja de ser malsonante, sea como adjetivo minimizador (“no tengo ni un puto peso”) o para manifestar fastidio (“todo el puto día” o “qué puto frío”).

Pero bueno, dejemos las leperadas por un momento y centrémonos en los prefijos. Igual que en los ejemplos anteriores, no es lo mismo putohombre que puto hombre ni la versión femenina de ello. En algunos casos es mejor no estar de creativos y conviene más anteponer palabras tradicionales: en vez de putohombre o putamujer, qué tal superhombre o supermujer.

Y ya que andamos en estas, le cuento que el Diccionario de la lengua española (DLE) reconoce la palabra “supermán” como sustantivo y la define como “hombre de capacidades y cualidades sobrehumanas”. Ahora, antes de que surjan malentendidos y descalificaciones de género, le informo también que el DLE incluye superwoman, con cursivas por tratarse de una voz inglesa, para referirse a una “mujer de capacidades y cualidades sobrehumanas”.

De manera que si quiere quedar bien con alguien o realmente desea resaltar el talante de una persona puede usar una bonita frase como: “Eres todo/toda un/una supermán/ superwoman”. Y para hablar de superhombres y supermujeres, bien puede utilizar los plurales supermanes y las su- perwoman.

Así que ya sabe, por putosupermán que se crea, la palabra puto sigue siendo igual de malsonante que siempre y es mejor usarla con precaución, porque sí, como diría la abuela: “El lépero, aunque no quiera, lo será hasta que se muera”.

Opinión

Loret de Mola se pronuncia ante montaje de Florence Cassez

El periodista Carlos Loret de Mola reaccionó luego de que, durante la ‘mañanera’ del presidente Andrés Manuel López Obrador, se le mencionara por ser uno de los presuntos artífices del montaje televisado de la captura de Florence Cassez e Israel Vallarta en 2005, asegurando que era víctima de una “embestida”.

Mediante su cuenta de Twitter, Loret de Mola aseguró que la “embestida” no era por el caso en cuestión sino por “Pío, Felipa, Epigmenio, Bartlett, Irma Eréndira… “.

Además, acusó que “para no dar a la sociedad una explicación sobre una vacuna no aplicada”, el presidente revivió el caso, el cual se remonta a hace 16 años.

El comunicador reiteró que en su tiempo no se dio cuenta del montaje, por el que desde entonces se disculpó públicamente.

En la conferencia matutina, desde Palacio Nacional, y con la presencia de la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, López Obrador retomó el montaje que se realizó en torno a la detención de Cassez y Vallarta, presuntos secuestradores, y el cual fue transmitido “en vivo”.

Durante su participación, el presidente del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano (SPR), Jenaro Villamil, detalló cómo sucedieron los hechos y aseguró que a Loret, conductor en ese entonces de Primero Noticias, se le advirtió 13 veces “parar ya” con el montaje que se estaba transmitiendo en vivo.

Loret dice que prima de AMLO sigue teniendo contratos con Pemex

Continuar leyendo

Reporte Nivel Uno No. 115

Política

CDMX

Tienes que leer