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Seguridad y Justicia

Extraditarán a lugarteniente del “Chapo” y el “Mayo” a Estados Unidos

el_muñeco, Cártel de Sinaloa, 51 kb, Estados Unidos
Foto: Especial.

MÉXICO.- Un tribunal federal despejó el camino para que el gobierno de México entregue a Estados Unidos a Jesús Alfredo Salazar Ramírez, El Muñeco, uno de los líderes del Cártel de Sinaloa más peligrosos y responsable del asesinato del activista Nepomuceno Moreno Núñez, integrante del Movimiento por la Paz, que encabeza el poeta Javier Sicilia.

El Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Penal confirmó el viernes la resolución del juez Décimo Cuarto de Distrito de Amparo en Materia Penal, Erick Zabalgoitia Novales, quien sobreseyó la demanda de garantías.

En junio del 2019, el tribunal colegiado ya había rechazado ampararlo contra el acuerdo del 22 de julio de 2014, por el cual la Secretaría de Relaciones Exteriores lo concedió en extradición.

También le negó la protección de la justicia contra los artículos 29, 30 y 32 de la Ley de Extradición Internacional; 28, fracciones XI y XII de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal; y, 7, fracción X, del Reglamento Interior de la Secretaría de Relaciones Exteriores, que el quejoso calificó de inconstitucionales. Pese a ello, Salazar Ramírez promovió un nuevo amparo con la intención de retrasar su entrega.

El Muñeco fue identificado por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) como lugarteniente de los capos de Joaquín El Chapo Guzmán e Ismael El Mayo Zambada, y líder del grupo criminal Los Salazar, responsable del control de la siembra producción y tráfico de droga en Sonora y la parte serrana de Chihuahua, la cual enviaba a Estados Unidos.

La Sedena lo culpó de la muerte de Nepomuceno Moreno, quien participó en los Diálogos por la Paz, en el Castillo de Chapultepec, que encabezó el presidente Felipe Calderón, y el crimen del activista se cometió el 28 de noviembre del 2011.

También fue vinculado con el homicidio del abogado Rubén Alejandro Cepeda Leos, perpetrado en Hermosillo en noviembre del mismo año, y de ser autor de múltiples ejecuciones en Sonora, Chihuahua, Sinaloa y el Distrito Federal.

El año pasado, el Tribunal Colegiado confirmó la resolución de José Díaz de León Cruz, juez Segundo de Distrito de Amparo en Materia Penal, quien el 30 de junio de 2015, le negó la protección de la justicia contra la extradición.

El quejoso alegó que las autoridades mexicanas “indebidamente” otorgaron valor probatorio a diversas actuaciones que tildó de ilícitas; además, aseveró, existió una infiltración de agentes (de la DEA) y testigos cooperadores o colaboradores, que derivaron en su detención.

“Es válido que sea la autoridad administrativa y no la judicial la que resuelva si se concede o no la extradición, ya que se trata de un acto que atañe a las relaciones con otros miembros de la comunidad internacional y, por tanto, debe regirse por el principio de reciprocidad, es decir, es un acto exclusivo de la soberanía nacional cuya decisión se reserva al criterio del Ejecutivo Federal”, detalla la sentencia en primer instancia.

Alfredo Salazar fue detenido por Ejército el 1 de noviembre de 2012, en el municipio de Huixquilucan, Estado de México. Es requerido por la Corte Federal del Distrito Oeste de Texas, por el cargo de asociación delictuosa, por poseer con la intención de distribuir cinco o más kilogramos de cocaína.

Seguridad y Justicia

Cártel de Sinaloa traicionó a cabecillas para entregarlos a García Luna

ggl_sinaloa, García Luna, 66 kb, Cártel de Sinaloa
Foto: Especial

MÉXICO.- Genaro García Luna provocó una ola de traiciones al interior del Cártel de Sinaloa a causa de los tributos que pidió al grupo criminal a cambio de favores.

La liberación de Iván Archivaldo, hijo de Joaquín El Chapo Guzmán, costó millones de dólares a su padre y al socio de éste Ismael El Mayo Zambada pero también la entrega de varios de sus hombres, a quienes pusieron en charola de plata para ser capturados por García Luna, de acuerdo con el libro El Licenciado. García Luna, Calderón y el narco, del periodista J. Jesús Lemus.

“La cúpula del Cártel de Sinaloa también entregó a varios de sus hombres, jefes de células y operadores financieros, a fin de hacer lucir el trabajo de García Luna”, relata Lemus.

La lista de los hombres y mujeres traicionados por sus jefes -El Mayo y El Chapo– para pagar la libertad de Archivaldo incluyó al menos a 16 personas y otros 285 integrantes de menor nivel dentro del cártel, de acuerdo con fuentes y cifras oficiales consultadas por Lemus.

El Chapo sacrificó incluso a su primo hermano Alfonso Gutiérrez Loera El Canelo como parte de los acuerdos de colaboración con García Luna. La dinámica del poderoso funcionario del gobierno de Felipe Calderón -ahora juzgado en Estados Unidos donde está recluido- incluía pedir la entrega de integrantes específicos del grupo criminal.

Tal fue el caso de la entrega de Carlos Ramón Rocha, el Cuate, que fue solicitado expresamente por García Luna ya que era un objetivo involucrado en unas 40 investigaciones iniciadas por la DEA. Con ello, García Luna se llevaba el reconocimiento del gobierno de Estados Unidos.

García Luna quería ser director general de la Interpol a nivel internacional por lo que entre mayo y diciembre de 2008 las traiciones al interior del Cártel de Sinaloa se aceleraron con la puesta en manos de las autoridades a los 285 narcotraficantes de menor monta.

“Esto hizo lucir a García Luna como el implacable perseguidor del narco”, apunta Lemus.

Las cifras oficiales publicadas en el libro de Lemus sobre los golpes al Cártel de Sinaloa con la incautación de drogas, vehículos, inmuebles y los arrestos -incluidos los arreglados- apuntan a una farsa.

“El combate al Cártel de Sinaloa por parte de la Policía Federal Preventiva (PFP) solamente fue ficticio”, sentencia Lemus.

El periodista enumera las evidencias de esa farsa que fue el combate a la gente del Mayo y el Chapo: no hubo aprehensiones de los principales jefes de la estructura criminal y las detenciones de algunos integrantes y decomisos de armas droga y dinero del cártel “apenas fueron victorias pírricas”, es decir, insuficientes.

Algunas cifras que evidencian lo ficticio del combate a ese cártel son: los 312 detenidos por la SSP como miembros del Cártel de Sinaloa sólo representaron 8.9 por ciento de todos los llevados a proceso entre diciembre de 2006 a julio de 2009; los vehículos incautados representaron 6.4 por ciento del total, las armas, el 2.2 por ciento de todas las decomisadas, el monto en dólares confiscados fue de 0.004%, la marihuana representó sólo el 5.3 por ciento del todo el volumen sacado de circulación, la heroína decomisada a la gente del Chapo fue 2.1 por ciento y la cocaína fue 0.001 por ciento de todo lo que incautaron en el país la policía y las fuerzas federales.

En contraste, Lemus señala que hubo un costo para las corporaciones pues en ese combate ficticio contra el Cártel de Sinaloa hubo decenas de policías muertos. Entre 2006 y 2009 fueron abatidos 169 de los agentes de la Secretaría de Seguridad Pública con diversos criminales en todo el país.

Los asesinatos y abatimientos de policías federales a manos de los sicarios sinaloenses representaron 20.5 por ciento de todos los homicidios de policías federales suscitados en el país entre 2006 y 2009, revela Lemus.

El Cártel de Sinaloa mantuvo así cercanía con García Luna a cambio de dólares y traiciones.

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Reporte Nivel Uno No. 115

Política

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