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Seguridad y Justicia

Ejército mata a 5 sicarios de la Tropa del Infierno en Tamaulipas (VIDEO)

MÉXICO.- Al menos cinco sicarios del Cártel del Noreste (CDN), uno de los grupos delictivos con más presencia en la frontera, fallecieron el pasado lunes durante un enfrentamiento con el Ejército mexicano en diversos sectores de Nuevo Laredo.

El primer tiroteo se registró por la tarde en la colonia Bella Vista, atrás de un supermercado Soriana, donde según primeras versiones hubo un intento de emboscada por parte varias camionetas de la Tropa del Infierno a elementos de las fuerzas armadas. El intenso tiroteo, según medios locales, alarmó a los conductores y peatones que salían de sus centros de trabajo y se dirigían a sus domicilios.

Los militares habrían repelido la agresión y disparado contra el convoy de camionetas. Un miembro del CDN cayó al pavimento frente al centro comercial y fue abatido, y también fue asegurada una camioneta donde murieron acribillados otros dos integrantes de la organización.

Al parecer los militares continuaron la persecución y más adelante, ya sobre la carretera a Anáhuac, les dieron alcance a dos camionetas más y nuevamente hubo un enfrentamiento. En este segundo tiroteo fueron abatidos dos hombres más, que portaban armas de grueso calibre y vestían uniformes similares a los de la Secretaría de Marina (Semar).

Mientras ocurría la persecución, otro grupo de sicarios del CDN buscó evitar el arribo de otras patrullas de corporaciones federales y estatales con “poncha-llantas” y unidades secuestradas del transporte público que fungieron como bloques carreteros.

Otros cuatro individuos del cártel murieron tras ser alcanzados por las fuerzas armadas. Todos viajaban en una camioneta tipo Ford Lobo Platinum. Otros sicarios huyeron de la escena, pero las autoridades militares y estatales activaron un operativo de búsqueda con apoyo de helicópteros que alertaban a las unidades terrestres sobre sospechosos circulando.

En medio de una tensa calma la noche llegó a las calles de Nuevo Laredo con el reporte extraoficial de dos camionetas aseguradas, cinco abatidos, un oficial lesionado del brazo por bala y dos mujeres lesionadas, sin riesgo de perder la vida.

La Tropa del Infierno es el brazo armado del CDN, que a su vez es una fracción disidente de Los Zetas. Se disputa el territorio de Tamaulipas con organizaciones criminales como Los Zetas Vieja Escuela y el Cártel del Golfo (CDG). El líder está identificado únicamente como El Werko, quien estaría casado con una sobrina de Miguel Ángel y Omar Treviño Morales, alias El Z-40 y El Z-42, respectivamente, quienes actualmente se encuentran en prisión.

En el pasado, esta región fue un campo de batalla entre ambas organizaciones, antes de que los grandes cárteles comenzaran a desintegrarse para darle paso a pequeñas bandas como el Cártel de Noreste, una escisión de los ya extinguidos Zetas.

Los Zetas llegaron a ser considerados como el grupo criminal más violento en México. Sin embargo, en los últimos 7 años al menos 33 de sus principales líderes fueron detenidos o abatidos por las autoridades en distintos operativos.

Anteriormente Los Zetas operaron en al menos 22 de las 32 entidades mexicanas, llegando a tener más presencia en el país que el Cártel de Sinaloa.

Durante su época de mayor prosperidad, los Zetas expandieron sus actividades ilegales más allá del tráfico de drogas, pues también cometieron extorsiones, robos, asesinatos, secuestros masivos, tráfico de personas y robo de combustible.

Y hoy son otro de los grupos más brutales y que mayor acoso provocan entre la población que cruza por sus territorios, siendo un común denominador sus brutales métodos para extorsionar y matar.

Seguridad y Justicia

“Capache”, sicario del CJNG que ahora… mata sicarios del CJNG (VIDEO)

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Foto: Especial.

MÉXICO.- Esta es la historia de “Capache”, apodo con el que lo conocen, o al menos como quiere que lo recuerden.

Es un veinteañero, pero ha vivido varias vidas en su corto paso por esta tierra. De infancia dura, cruda, muy complicada, se hizo adulto de repente: fue sicario del cártel más poderoso de México, pero en los últimos tiempos pasó a ser uno de sus enemigos.

Ahora mismo vive en Chilpancingo, la capital del estado de Guerrero, en el sur del país, un punto neurálgico para el tráfico de droga y, por lo tanto, la delincuencia organizada. En dicha entidad se genera cerca de la mitad de la heroína que entra a los Estados Unidos y se ha vuelto uno de los productores principales de fentanilo.

Pero su nueva vida es reciente.”Capache” abandonó “hace un par de años” el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), conocido por sus crueles y salvajes métodos para imponerse. Así fue como suplantó al Cártel de Sinaloa, alguna vez dirigido por Joaquín “El Chapo” Guzmán, como uno de los más peligrosos del continente.

Sin embargo, después de escalar posiciones en el CJNG, “Capache” cambió de bando. Ahora trabaja con una de las autodefensas más grandes del país, en donde encabeza una célula que se dedica, precisamente, a asesinar (“limpiar”, en su expresión) a sicarios del grupo al que antes pertenecía.

“Tenía apenas 14 años cuando dejé mi casa y me uní al cártel”, declaró “Capache” al sitio The Daily Beast. Hijo de una madre soltera y con 10 hermanos, tuvo que abandonar la escuela a los 13 porque no había dinero para pagarla. Entró a trabajar en un restaurante en Ocotito, una pequeña comunidad en Guerrero, cuando uno de sus amigos lo reclutó.

En el pueblo de Guachinango, más de 105 kilómetros de Guadalajara, llegó “Capache”, con menos de 10 prendas de vestir. Durmió junto a otros jóvenes reclutas en tiendas de campaña esparcidas en una zona remota del lugar.

Ahí, los jóvenes y niños fueron instruidos por miembros retirados de las fuerzas especiales del Ejército mexicano, que habían ingresado al CJNG. De acuerdo con The Daily Beast, también recibió clases de parte de personal en servicio activo, que se encontraban en la nómina de la organización.

“Capache” aprendió entonces que no había vuelta atrás. “Uno extraña a la familia y piensa en escaparse. Pero si te intentas escapar, te persiguen y te matan. Vi a otro intentarlo y fueron cazados”, explicó. A los desertores, el grupo dirigido por Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho” los rociaba con gasolina y los quemaba vivos. A otros, les colocaban explosivos con cinta adhesiva.

El entrenamiento duró unos tres meses. Entonces, era hora del examen final, que requería cortar en pedazos a una persona. Primero, debían torturar a alguien sin que muriera desangrado, para obtener información. Después, tenían que matarlo. Por último, era hora de cortarlo de manera específica para poder deshacerse de los restos.

“Sabías que si no participabas, te mataban”, precisó “Capache”.

Una vez integrado formalmente en la organización, “Capache” inició como halcón en las calles de Ameca, en Jalisco. Después, comenzó a armar paquetes de droga para su envío. Pero el joven tenía un talento natural que lo llevó a ser un sicario.

Como asesino del cártel, “Capache” estuvo involucrado, de acuerdo con su propia cuenta, en “siete u ocho” enfrentamientos contra bandas rivales o autoridades.

En los siguientes meses, “Capache” sería enviado a su natal Guerrero para ayudar en el reclutamiento de nuevos miembros, pero sobre todo para allanar el camino del CJNG, con presencia en más de una veintena de estados, en su intento por tomar la plaza.

En Chilpancingo, la capital del estado, “Capache” fue capturado después de varios meses en la zona por un grupo de autodefensas llamado Frente Unido de Policías Comunitarias del Estado de Guerrero (FUPCEG).

El entonces sicario recibió “clases de reeducación” durante media año, de acuerdo con el relato de “Capache. Entonces fue invitado a unirse a la fuerza dedicada a contraatacar al cártel al que pertenecía. Y aceptó.

Con la FUPCEG, “Capache” usó todos sus conocimientos sobre armas y táctica para enseñar a sus nuevos compañeros. Una de sus primeras tareas fue enfrentar al llamado “Cártel del Sur”, una banda aliada al CJNG.

Me siento bien con el trabajo que hago”, expresó. “No es fácil, y tienes que cuidarte la espalda todo el tiempo, pero estoy orgulloso de esto”, añadió. “Estoy defendiendo a la gente que no puede defenderse. Estoy luchando y la policía no hace nada contra los cárteles, así que si nosotros no lo hacemos, ¿quién lo va a hacer?”, concluyó.

Y así, de ser uno de los mejores soldados del “Mencho” ahora se dedica a exterminar a quienes fueron sus hermanos de batalla. Sin embargo, sigue sumando al derramamiento de sangre, a la violencia sin control de México.

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Reporte Nivel Uno No. 115

Política

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