Conéctate con nosotros

Seguridad y Justicia

Narcos de Guerreros Unidos daban 5 millones mensuales al Ejército

guerreros_unidos, Guerreros Unidos, 39 kb, Ejército
Foto: Especial.

GUERRERO.- Guerreros Unidos tenía en su nómina a los Batallones 27 y 41 de Infantería, al Procurador y al Secretario de Seguridad Pública de Guerrero, a policías ministeriales y municipales, y hasta al entonces jefe de la Policía Federal en la entidad, Omar García Harfuch.

Así lo dijo a la Fiscalía General de la República (FGR) en una declaración del 10 de febrero de 2020 el testigo protegido identificado como “Juan”, quien asegura que pagaban desde 60 mil hasta 5 millones de pesos mensuales a cada militar que tenían en la nómina.

Señala que el mejor pagado era un General, aunque sólo identifica a un Coronel, mando de uno de los batallones, como receptor de sobornos.

Según “Juan”, también estaba en la nómina el entonces Procurador estatal Iñaky Blanco, y el Secretario de Seguridad Pública del estado Leonardo Vázquez Pérez, quienes en 2019 se presentaron a declarar ante la Fiscalía por el caso Iguala.

“La Policía estatal, la Policía de caminos, la federal ministerial, la municipal ya estaba controlada por ser del Municipio donde operaba el grupo“, dice “Juan”.

De acuerdo con el testigo colaborador, el hombre de Guerreros Unidos que estaba encargado de pagar la nómina a militares y elementos de diversas corporaciones era Jesús Pérez Lagunas, “El Güero Mugres”, asesinado el 28 marzo de 2018 en Tonatico, Estado de México.

Según las afirmaciones de Juan, los elementos de los Batallones 27 y 41 de Infantería recibían mensualmente entre 60 y 120 mil pesos por protección, que incluía transportar en vehículos militares tanto droga como armas para Guerreros Unidos.

En una parte de su declaración, dice que un General podía costarles una mensualidad de 5 millones de pesos, aunque no identifica con nombre y apellido a alguno que recibiera dinero.

Menciona que “El Güero Mugres” hablaba mucho de un General de apellido Saavedra, al que describe como una persona vieja, de ceja poblada negra, cabello entre cano, entre 1.70 o 1.74 metros de estatura, “robusto, nariz boluda, tez clara”.

“Se pagaba mensualmente según el rango, era lo que variaba, un Teniente andaba entre 60 a 80 mil pesos, un Capitán andaba en 120 mil pesos, mientras que un General ya es cosa seria lo que se le da, pues va de 4 a 5 millones, dinero que se da mensual por parte de Jesús Pérez Lagunas ‘El Güero Mugres'”, menciona.

“‘El Güero Mugres’ lo recolectaba entre los miembros del grupo Guerreros Unidos y él se encargaba de hacerlo llegar a quien se debía entregar, la cooperación se hacía y luego se iba a entregar, se sabía que el dinero se les entregaba porque esa gente se le mandaba el recurso, se le preguntaba si había llegado y cuánto le llegaba”.

“Juan” afirma que un Coronel de apellido Nieto es quien recibía el pago de la nómina para el 41 Batallón de Infantería. Con respecto al 28 Batallón, no especifica quién era el que cobraba a los traficantes.

En más de una respuesta al interrogatorio de la FGR, el testigo dice que su vida está en riesgo y que por ello prefiere no abundar en detalles y nombres de militares implicados.

Guerreros Unidos también enviaba mensualmente 50 mil dólares al Procurador estatal Iñaky Blanco y otro tanto al Secretario de Seguridad Pública, Leonardo Octavio Vázquez Pérez.

Cuando había un policía que no pasaba los exámenes de control de confianza, el grupo criminal pagaba 2 mil dólares adicionales para que no fuera dado de baja de la corporación, agrega el testimonio.

Este pago al jefe de Seguridad Pública se hacía llegar por medio de Felipe Flores Velázquez, jefe de la Policía municipal de Iguala, quien a su vez lo recibía de Raúl Núñez Salgado, “La Canperra”, uno de los miembros del grupo de narcotraficantes.

“El secretario de Seguridad Pública, Teniente Leonardo Octavio Vázquez Pérez y el Fiscal Iñaky Blanco Cabrera, dado que estaban en la nómina de Guerreros Unidos, el encargado de entregarle al Teniente era Felipe Flores, se mandaban 50 mil dólares mensuales y a Iñaky le entregaba Gabriel, alias ‘El Pelón’, también se le mandaban 50 mil dólares mensuales”, declara.

A los mandos de la Policía estatal les daban 80 mil pesos cada mes; a los subordinados de José Adame, coordinador de esa corporación, y que patrullaban Iguala, 15 mil, y a los demás agentes 10 mil pesos.

El informante dice que el jefe de la Policía de Iguala, Francisco Salgado Valladares, recibía cada mes 250 mil pesos y sus agentes 20 mil pesos.

El hoy Secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, entonces jefe de la Policía Federal en Guerrero, es el mando federal más importante que, según “Juan”, estaba a sueldo y brindaba protección a Guerreros Unidos.

“Era parte del grupo Guerreros Unidos, pues recibía dinero de nosotros, Omar García Harfuch, esto en el año 2014, recibía 200 mil dólares por mes, ya que era el encargado de la Policía Federal en el estado de Guerrero y el dinero que se le daba era porque permitía el trasiego de la droga”, dice el testigo.

“Sé que quienes hicieron pacto con él fueron los Casarrubias Salgado y ‘El Güero Mugres’, lo supe porque los Casarrubias dijeron que les ayudaba bien Omar García Harfuch, porque estaba bien conectado con la Sedena y obvio en la Policía Federal”.

Al mando policiaco lo describe como una persona de cabello negro, lacio, bien recortado como militar, de aproximadamente 1.75 metros de estatura, tez moreno claro y complexión regular.

“Juan” también dice que pagaban 40 mil pesos al mes a los agentes de la PF adscritos en Iguala y Taxco. En el caso de Iguala, gastaban 600 mil mensuales por todos los federales adscritos.

Sin embargo, deslinda a un elemento de apellido Dorantes, de los pagos que hacía Guerreros Unidos a la PF. Es al único que refiere que no aceptaba dinero, aunque sabía que sus colegas eran sobornados.

Con relación a la subsede de la Fiscalía General de la República (FGR) y la Policía Federal Ministerial (PFM), el informante también dice que cobraban una renta a los criminales, pero no especifica nombres ni cantidades.

“Por lo que hace a la PFM , sé que participó, pero no conozco a sus elementos porque el encargado de negociar y pagarles la nómina era el licenciado Ángel Víctor Esquivel, que es una persona que en ese tiempo tenía un problema en una pierna, por lo que rengueaba, sin recordar de qué pie”, dice el interrogatorio.

Mundo

CJNG desplaza al Cártel de Sinaloa en control territorial de Estados Unidos

cjng_cds, CJNG, 56 kb, BC
Foto: Especial.

ESTADOS UNIDOS.- El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) desplazó al Cártel de Sinaloa y a otras organizaciones criminales en Estados Unidos, hasta convertirse en el segundo con mayor control territorial en ese país.

Al comparar los mapas de la Evaluación Nacional de Amenaza de las Drogas de la DEA entre 2017 y 2020 puede observarse que en apenas tres años, el CJNG literalmente se adueñó de plazas estratégicas en distintas partes de ese país, incluidos algunos puertos fronterizos.

En tanto, el cártel de Sinaloa consolidó su control sobre los puntos de entrada clave de la frontera en estados como Baja California, Sonora, Chihuahua y Coahuila, mientras el CJNG se fortaleció en Tamaulipas y algunas partes de Chihuahua y Baja California, considerados fundamentales para el contrabando de droga.

Mientras tanto, del otro lado de la frontera, en ciudades de relevancia histórica, geográfica y cultural como Dallas, Los Ángeles, Chicago, Nueva York, Miami y Phoenix los cárteles mexicanos parecen tener una tregua, pues operan indistintamente organizaciones como el cártel de Sinaloa, el CJNG, los Beltrán Leyva y el Cártel del Golfo.

En la comparación de mapas trazados a partir de información obtenida en campo por agentes de la DEA, con las posiciones de los cárteles en los principales puertos de entrada entre México y Estados Unidos, muestran que de 2017 a 2020 desaparecieron de la franja fronteriza organizaciones como Los Zetas, el Cártel de Juárez y el Cártel del Golfo, a pesar que los tres permanecen activos, de acuerdo con autoridades judiciales estadunidenses.

Eagle Pass paralela a Piedras Negras (Coahuila) por ejemplo, pasó de manos de Los Zetas al cártel de Sinaloa en ese lapso. Mientras que en El Paso frente a Ciudad Juárez (Chihuahua), el Cártel de Juárez, que ya compartía la aduana con el CJNG y el CDS, desapareció cediendo su preponderancia a estas organizaciones y permitiendo un mínimo territorio en la ciudad a la organización de los Beltrán Leyva.

En 2017 Laredo, ciudad gemela de Nuevo Laredo (Tamaulipas) era dominada por Los Zetas y contaba con presencia mínima de los cárteles de Sinaloa, del Golfo, el CJNG y los Beltrán Leyva. Para 2020, el que era considerado un bastión Zeta se quedó en manos de los Beltrán Leyva prioritariamente y Sinaloa y Jalisco en menor proporción, explica el documento.

En Tucson, ciudad cercana a Nogales (Sonora), el cártel de Sinaloa que hace unos años compartía la zona desértica de Arizona con el CJNG y los Beltrán Leyva, en 2020 se adjudicó por completo la aduana fronteriza, que también es conocida como punto de cruce de migrantes indocumentados.

CDS recuperó por completo el paso fronterizo de San Ysidro que cruza a hacia Tijuana (Baja California), donde se planea el inicio de la construcción de una nueva aduana en los próximos meses, que antes compartía a partes iguales con el CJNG, de acuerdo con el reporte anual de la DEA.

Mientras tanto, la organización liderada por Nemesio Oseguera Cervantes El Mencho, desplazó a los Beltrán Leyva de las participaciones que compartían en San Diego y en Imperial, paralelas a Tijuana y Mexicali, respectivamente.

Continuar leyendo

Reporte Nivel Uno No. 115

Política

CDMX

Tienes que leer